domingo, 6 de julio de 2014

Escapando la muerte a través de la Fe

“Poniendo nuestra confianza en Dios, debemos avanzar firmemente, hacer su obra con abnegación, confiar humildemente en él, entregarnos a su providencia nosotros mismos y todo lo que concierne a nuestro presente y futuro, mantener firme el principio de nuestra confianza hasta el fin” (La Maravillosa Gracia de Dios, pág. 38).

Israel en gran peligro
1. ¿Qué terror embargó a los israelitas cuando vieron las carros egipcios que se acercaban a ellos?
Éxodo 14:10-12 Y cuando Faraón se hubo acercado, los hijos de Israel alzaron sus ojos, y he aquí que los egipcios venían tras ellos; por lo que los hijos de Israel temieron en gran manera, y clamaron a Jehová. Y dijeron a Moisés: ¿No había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para que muramos en el desierto? ¿Por qué has hecho así con nosotros, que nos has sacado de Egipto? ¿No es esto lo que te hablamos en Egipto, diciendo: Déjanos servir a los egipcios? Porque mejor nos fuera servir a los egipcios, que morir nosotros en el desierto.

“Cuando los israelitas vieron a los soldados egipcios que los perseguían, algunos en caballos y otros en carros, equipados para la guerra, desfallecieron de temor. El Mar Rojo estaba delante de ellos y los egipcios detrás. De modo que no podían ver ninguna vía de escape. Los egipcios lanzaron exclamaciones de triunfo al ver que los israelitas se encontraban completamente a su merced. El pueblo estaba muy atemorizado” (Testimonios para la Iglesia, tomo 1, pág. 240).

“En verdad, estaban en un lugar desde el cual no había posibilidad de liberación a no ser que Dios mismo interviniera en su favor para salvarlos, pero habían sido llevados a ese desfiladero por obedecer los mandatos divinos…

“No era cosa fácil mantener a las huestes de Israel en actitud de espera ante el Señor. Estaban excitados y llenos de terror. Carecían de disciplina y dominio propio. Impresionados por el horror de su situación se tornaron violentos e irrazonables. Esperaban caer pronto en las manos de sus opresores, y sus lamentos y recriminaciones eran intensos y profundos” (Testimonios para la Iglesia, tomo 4, pág. 27.)

Respuestas a la petición de ayuda
2. ¿Qué mensaje inspirador del Señor les dio Moisés? ¿Cómo respondió el cielo sus plegarias de desesperación en su momento de mayor necesidad?
Éxodo 14:13-16 Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos. Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen. Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco.

“Era verdad que no había posibilidad de liberación a no ser que Dios mismo interviniera en su favor; pero habiendo llegado a esta situación por seguir la dirección divina, Moisés no temía las consecuencias. Su serena y confortadora respuesta al pueblo fue: ‘No temáis; estáos quedos, y ved la salud de Jehová que él hará hoy con vosotros; porque los Egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis quedos’ ” (Patriarcas y Profetas, pág. 284).

El los animó a confiar en Dios y a refrenar sus expresiones de incredulidad, y que vieran lo que el Señor haría en favor de ellos. Moisés oró fervientemente al Señor para que librara a su pueblo escogido” (La Historia de la Redención, pág. 126).

“El salmista describiendo el cruce del mar por Israel, cantó: ‘En la mar fue tu camino, y tus sendas en las muchas aguas; y tus pisadas no fueron conocidas. Condujiste a tu pueblo como ovejas, por mano de Moisés y de Aarón’ (Salmos 77:19, 20)” (Patriarcas y Profetas, pág. 291).

La intervención del Señor por su pueblo

3. ¿Cómo previno el Señor que los egipcios se acercasen y obligasen a los israelitas a regresar a la esclavitud? ¿Qué le ordenó el Señor a Moisés para proveer un camino de escape?

Éxodo 14:19, 20 Y el ángel de Dios que iba delante del campamento de Israel, se apartó e iba en pos de ellos; y asimismo la columna de nube que iba delante de ellos se apartó y se puso a sus espaldas, e iba entre el campamento de los egipcios y el campamento de Israel; y era nube y tinieblas para aquéllos, y alumbraba a Israel de noche, y en toda aquella noche nunca se acercaron los unos a los otros.

“Los egipcios no podían ver a los hebreos, porque una nube de espesas tinieblas se extendía ante ellos, pero era plenamente luminosa para los israelitas. Así manifestó Dios su poder para probar a su pueblo, para ver si confiaba en él después de darle tales pruebas de su cuidado y su amor, y para reprender su incredulidad y su murmuración” (La Historia de la Redención, pág. 127).

“Jesús estaba a la cabeza de aquella inmensa hueste. La columna de nube de día, y la columna de fuego por la noche, representaba a su Caudillo divino” (Testimonios para la Iglesia, tomo 4, pág. 26).

“Cubierto en el pilar de una nube, el redentor del mundo mantuvo comunión con Israel. No digamos pues, que no tenían a Cristo. Cuando el pueblo estaba sediento en el desierto, y se entregó a la murmuración y la queja, Cristo era para ellos lo que es para nosotros–un salvador lleno de tierna compasión, el intercesor entre ellos y Dios. Después que hagamos nuestra parte en purificar el templo del alma de la contaminación del pecado, la sangre de Cristo es provechosa para nosotros, tal como la fue para el Israel de antaño” (The Youth’s Instructor, 18 de julio de 1901; Seventh-day Adventist Bible Commentary, tomo 6, pág. 1061).

4. ¿Qué gran milagro se llevó a cabo delante de sus ojos? ¿Qué pudo hacer el pueblo de Dios en esta experiencia singular en la historia del mundo?
Éxodo 14:21, 22 Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas. Entonces los hijos de Israel entraron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas como muro a su derecha y a su izquierda.

“ ‘Marchad, marchad’ fueron las palabras dadas por Dios al pueblo de Israel mientras ellos estaban delante del Mar Rojo, cercados por montañas inaccesibles y perseguidos por Faraón. En obediencia al mandato marcharon hacia delante. Entonces el Señor obró por ellos. Las aguas del mar se abrieron y d se detuvieron en un lado de ellos como un gran muro, dejándoles un camino abierto. ‘Entonces los hijos de Israel entraron por en medio del mar, en seco, y estuvieron salvos’ ” (Manuscript Releases, tomo 18, pág. 146).

“Las aguas se levantaron y se detuvieron, como paredes solidificadas en ambos lados, mientras Israel caminó en medio del mar en tierra seca” (Spirit of Prophecy, tomo 1, págs. 208, 209).

Un camino de fe y libertad

5. ¿Qué fue absolutamente necesario para que el pueblo se aventurase hacia delante en ese camino? ¿Cómo te sentirías si hubieras sido llamado a caminar entre grandes masas de agua a tu izquierda y derecha? ¿En quien confió el pueblo de Israel al caminar en el mar?
Hebreos 11:29 Por la fe pasaron el Mar Rojo como por tierra seca; e intentando los egipcios hacer lo mismo, fueron ahogados.

Salmos 106:8-10 Pero él los salvó por amor de su nombre, para hacer notorio su poder. Reprendió al Mar Rojo y lo secó, y les hizo ir por el abismo como por un desierto. Los salvó de mano del enemigo, y los rescató de mano del adversario.

“En su providencia Dios mandó a los hebreos que se detuvieran frente a la montaña junto al mar, a fin de manifestar su poder al liberarlos y humillar señaladamente el orgullo de sus opresores. Hubiera podido salvarlos de cualquier otra forma, pero escogió este procedimiento para acrisolar la fe del pueblo y fortalecer su confianza en él. El pueblo estaba cansado y atemorizado; sin embargo, si hubieran retrocedido cuando Moisés les ordenó avanzar, Dios no les habría abierto el camino. Fue por la fe cómo ‘pasaron el mar Bermejo como por tierra seca’ (Hebreos 11:29). Al avanzar hasta el agua misma, demostraron creer la palabra de Dios dicha por Moisés. Hicieron todo lo que estaba a su alcance, y entonces el Poderoso de Israel dividió la mar para abrir sendero para sus pies” (Patriarcas y Profetas, pág. 294).

Por fe recibieron el bautismo
6. ¿Cómo representa la Escritura esta experiencia especial de fe que experimentó el pueblo de Israel ese día?
1 Corintios 10:1, 2 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar; y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar.

“… Su bautismo en el mar fue después que ellos salieron de Egipto, y en su primera entrada en su viaje a la tierra de Canaán, como es nuestro bautismo, o debería ser, cuando una persona es sacada de un lugar peor que la esclavitud y oscuridad egipcia, y ha creído en el Señor Jesucristo, y al principio de su profesión de Él, y entrada en su carrera cristiana. El descenso de los israelitas al mar, cuando parecían estar enterrados en el agua, y ascensión a la orilla, tiene una gran concordancia con el bautismo, al ser administrado por la inmersión, en el que la persona bautizada entra en el agua, y es enterrada con Cristo ahí, y sale de ella come de un sepulcro, o como los hijos de Israel del Mar Rojo; y como ellos, cuando salieron del mar, pudieron regocijarse y cantar en vista de su salvación y seguridad, y de la destrucción de todos sus enemigos, así puede y se regocija el creyente en esta norma , en vista de su salvación y seguridad en Cristo, y de todos sus pecados que son enterrados y ahogados en el mar de su sangre…” (John Gill’s Bible Commentary, comments on 1 Corinthians 10:1, 2).

Registros para nuestro beneficio
7. ¿Qué está registrado en la historia bíblica para nuestro beneficio y para todos los que creen en Dios? El Señor les dio un escape por medio del mar, entonces ¿qué podemos esperar nosotros cuando le llamamos en momentos difíciles?
Éxodo 14:29-31 Y los hijos de Israel fueron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas por muro a su derecha y a su izquierda. Así salvó Jehová aquel día a Israel de mano de los egipcios; e Israel vio a los egipcios muertos a la orilla del mar. Y vio Israel aquel grande hecho que Jehová ejecutó contra los egipcios; y el pueblo temió a Jehová, y creyeron a Jehová y a Moisés su siervo.

Isaías 51:10, 11 ¿No eres tú el que secó el mar, las aguas del gran abismo; el que transformó en camino las profundidades del mar para que pasaran los redimidos? Ciertamente volverán los redimidos de Jehová; volverán a Sión cantando, y gozo perpetuo habrá sobre sus cabezas; tendrán gozo y alegría, y el dolor y el gemido huirán.

“En esto se enseña una gran lección para todos los tiempos. A menudo la vida cristiana está acosada de peligros, y se hace difícil cumplir el deber. La imaginación concibe la ruina inminente delante, y la esclavitud o la muerte detrás. No obstante, la voz de Dios dice claramente: ‘Avanza.’ Debemos obedecer este mandato aunque nuestros ojos no puedan penetrar las tinieblas, y aunque sintamos las olas frías a nuestros pies. Los obstáculos que impiden nuestro progreso no desaparecerán jamás ante un espíritu que se detiene y duda. Los que postergan la obediencia hasta que toda sombra de incertidumbre desaparezca y no haya ningún riesgo de fracaso o derrota no obedecerán nunca. La incredulidad nos susurra:
‘Esperemos que se quiten los obstáculos y podamos ver claramente nuestro camino;’ pero la fe nos impele valientemente a avanzar esperándolo todo y creyéndolo todo” (Patriarcas y Profetas, pág. 295).

Para meditación

Si no encontramos solución a una dificultad, ¿creemos que el Señor puede hacer lo que parece imposible para nosotros?
Después que el pueblo padeció muchos años en la esclavitud, ¿por qué permitió el Señor que ellos confrontasen una prueba tan grande en el Mar Rojo?
Cuando eres probado, ¿recuerdas el gran milagro de Israel al cruzar el Mar Rojo entre muros de agua?

Estudio adicional
Salmos 66:6; 78:13; 136:11-14; Isaías 41:9, 10, 13, 14; 63:12; 51:12, 15.
“Los que creen que les es imposible ceder a la voluntad de Dios y tener fe en sus promesas hasta que todo esté despejado y llano delante de ellos, no cederán nunca. La fe no es la certidumbre del conocimiento; ‘es la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven’ (Hebreos 11:1). El obedecer a los mandamientos de Dios es la única manera de obtener su favor. ‘Marchad’, debe ser el santo y seña del cristiano” (La Maravillosa Gracia de Dios, pág. 38; Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 451-453).

Confiando en Dios y cruzando el Mar Rojo

“Poniendo nuestra confianza en Dios, debemos avanzar firmemente, hacer su obra con abnegación, confiar humildemente en él, entregarnos a su providencia nosotros mismos y todo lo que concierne a nuestro presente y futuro, mantener firme el principio de nuestra confianza hasta el fin” (La Maravillosa Gracia de Dios, pág. 38).

Israel en gran peligro
1. ¿Qué terror embargó a los israelitas cuando vieron las carros egipcios que se acercaban a ellos?
Éxodo 14:10-12 Y cuando Faraón se hubo acercado, los hijos de Israel alzaron sus ojos, y he aquí que los egipcios venían tras ellos; por lo que los hijos de Israel temieron en gran manera, y clamaron a Jehová. Y dijeron a Moisés: ¿No había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para que muramos en el desierto? ¿Por qué has hecho así con nosotros, que nos has sacado de Egipto? ¿No es esto lo que te hablamos en Egipto, diciendo: Déjanos servir a los egipcios? Porque mejor nos fuera servir a los egipcios, que morir nosotros en el desierto.

“Cuando los israelitas vieron a los soldados egipcios que los perseguían, algunos en caballos y otros en carros, equipados para la guerra, desfallecieron de temor. El Mar Rojo estaba delante de ellos y los egipcios detrás. De modo que no podían ver ninguna vía de escape. Los egipcios lanzaron exclamaciones de triunfo al ver que los israelitas se encontraban completamente a su merced. El pueblo estaba muy atemorizado” (Testimonios para la Iglesia, tomo 1, pág. 240).

“En verdad, estaban en un lugar desde el cual no había posibilidad de liberación a no ser que Dios mismo interviniera en su favor para salvarlos, pero habían sido llevados a ese desfiladero por obedecer los mandatos divinos…

“No era cosa fácil mantener a las huestes de Israel en actitud de espera ante el Señor. Estaban excitados y llenos de terror. Carecían de disciplina y dominio propio. Impresionados por el horror de su situación se tornaron violentos e irrazonables. Esperaban caer pronto en las manos de sus opresores, y sus lamentos y recriminaciones eran intensos y profundos” (Testimonios para la Iglesia, tomo 4, pág. 27.)

Respuestas a la petición de ayuda
2. ¿Qué mensaje inspirador del Señor les dio Moisés? ¿Cómo respondió el cielo sus plegarias de desesperación en su momento de mayor necesidad?
Éxodo 14:13-16 Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos. Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen. Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco.

“Era verdad que no había posibilidad de liberación a no ser que Dios mismo interviniera en su favor; pero habiendo llegado a esta situación por seguir la dirección divina, Moisés no temía las consecuencias. Su serena y confortadora respuesta al pueblo fue: ‘No temáis; estáos quedos, y ved la salud de Jehová que él hará hoy con vosotros; porque los Egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis quedos’ ” (Patriarcas y Profetas, pág. 284).

El los animó a confiar en Dios y a refrenar sus expresiones de incredulidad, y que vieran lo que el Señor haría en favor de ellos. Moisés oró fervientemente al Señor para que librara a su pueblo escogido” (La Historia de la Redención, pág. 126).

“El salmista describiendo el cruce del mar por Israel, cantó: ‘En la mar fue tu camino, y tus sendas en las muchas aguas; y tus pisadas no fueron conocidas. Condujiste a tu pueblo como ovejas, por mano de Moisés y de Aarón’ (Salmos 77:19, 20)” (Patriarcas y Profetas, pág. 291).

La intervención del Señor por su pueblo

3. ¿Cómo previno el Señor que los egipcios se acercasen y obligasen a los israelitas a regresar a la esclavitud? ¿Qué le ordenó el Señor a Moisés para proveer un camino de escape?

Éxodo 14:19, 20 Y el ángel de Dios que iba delante del campamento de Israel, se apartó e iba en pos de ellos; y asimismo la columna de nube que iba delante de ellos se apartó y se puso a sus espaldas, e iba entre el campamento de los egipcios y el campamento de Israel; y era nube y tinieblas para aquéllos, y alumbraba a Israel de noche, y en toda aquella noche nunca se acercaron los unos a los otros.

“Los egipcios no podían ver a los hebreos, porque una nube de espesas tinieblas se extendía ante ellos, pero era plenamente luminosa para los israelitas. Así manifestó Dios su poder para probar a su pueblo, para ver si confiaba en él después de darle tales pruebas de su cuidado y su amor, y para reprender su incredulidad y su murmuración” (La Historia de la Redención, pág. 127).

“Jesús estaba a la cabeza de aquella inmensa hueste. La columna de nube de día, y la columna de fuego por la noche, representaba a su Caudillo divino” (Testimonios para la Iglesia, tomo 4, pág. 26).

“Cubierto en el pilar de una nube, el redentor del mundo mantuvo comunión con Israel. No digamos pues, que no tenían a Cristo. Cuando el pueblo estaba sediento en el desierto, y se entregó a la murmuración y la queja, Cristo era para ellos lo que es para nosotros–un salvador lleno de tierna compasión, el intercesor entre ellos y Dios. Después que hagamos nuestra parte en purificar el templo del alma de la contaminación del pecado, la sangre de Cristo es provechosa para nosotros, tal como la fue para el Israel de antaño” (The Youth’s Instructor, 18 de julio de 1901; Seventh-day Adventist Bible Commentary, tomo 6, pág. 1061).

4. ¿Qué gran milagro se llevó a cabo delante de sus ojos? ¿Qué pudo hacer el pueblo de Dios en esta experiencia singular en la historia del mundo?
Éxodo 14:21, 22 Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas. Entonces los hijos de Israel entraron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas como muro a su derecha y a su izquierda.

“ ‘Marchad, marchad’ fueron las palabras dadas por Dios al pueblo de Israel mientras ellos estaban delante del Mar Rojo, cercados por montañas inaccesibles y perseguidos por Faraón. En obediencia al mandato marcharon hacia delante. Entonces el Señor obró por ellos. Las aguas del mar se abrieron y d se detuvieron en un lado de ellos como un gran muro, dejándoles un camino abierto. ‘Entonces los hijos de Israel entraron por en medio del mar, en seco, y estuvieron salvos’ ” (Manuscript Releases, tomo 18, pág. 146).

“Las aguas se levantaron y se detuvieron, como paredes solidificadas en ambos lados, mientras Israel caminó en medio del mar en tierra seca” (Spirit of Prophecy, tomo 1, págs. 208, 209).

Un camino de fe y libertad

5. ¿Qué fue absolutamente necesario para que el pueblo se aventurase hacia delante en ese camino? ¿Cómo te sentirías si hubieras sido llamado a caminar entre grandes masas de agua a tu izquierda y derecha? ¿En quien confió el pueblo de Israel al caminar en el mar?
Hebreos 11:29 Por la fe pasaron el Mar Rojo como por tierra seca; e intentando los egipcios hacer lo mismo, fueron ahogados.

Salmos 106:8-10 Pero él los salvó por amor de su nombre, para hacer notorio su poder. Reprendió al Mar Rojo y lo secó, y les hizo ir por el abismo como por un desierto. Los salvó de mano del enemigo, y los rescató de mano del adversario.

“En su providencia Dios mandó a los hebreos que se detuvieran frente a la montaña junto al mar, a fin de manifestar su poder al liberarlos y humillar señaladamente el orgullo de sus opresores. Hubiera podido salvarlos de cualquier otra forma, pero escogió este procedimiento para acrisolar la fe del pueblo y fortalecer su confianza en él. El pueblo estaba cansado y atemorizado; sin embargo, si hubieran retrocedido cuando Moisés les ordenó avanzar, Dios no les habría abierto el camino. Fue por la fe cómo ‘pasaron el mar Bermejo como por tierra seca’ (Hebreos 11:29). Al avanzar hasta el agua misma, demostraron creer la palabra de Dios dicha por Moisés. Hicieron todo lo que estaba a su alcance, y entonces el Poderoso de Israel dividió la mar para abrir sendero para sus pies” (Patriarcas y Profetas, pág. 294).

Por fe recibieron el bautismo
6. ¿Cómo representa la Escritura esta experiencia especial de fe que experimentó el pueblo de Israel ese día?
1 Corintios 10:1, 2 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar; y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar.

“… Su bautismo en el mar fue después que ellos salieron de Egipto, y en su primera entrada en su viaje a la tierra de Canaán, como es nuestro bautismo, o debería ser, cuando una persona es sacada de un lugar peor que la esclavitud y oscuridad egipcia, y ha creído en el Señor Jesucristo, y al principio de su profesión de Él, y entrada en su carrera cristiana. El descenso de los israelitas al mar, cuando parecían estar enterrados en el agua, y ascensión a la orilla, tiene una gran concordancia con el bautismo, al ser administrado por la inmersión, en el que la persona bautizada entra en el agua, y es enterrada con Cristo ahí, y sale de ella come de un sepulcro, o como los hijos de Israel del Mar Rojo; y como ellos, cuando salieron del mar, pudieron regocijarse y cantar en vista de su salvación y seguridad, y de la destrucción de todos sus enemigos, así puede y se regocija el creyente en esta norma , en vista de su salvación y seguridad en Cristo, y de todos sus pecados que son enterrados y ahogados en el mar de su sangre…” (John Gill’s Bible Commentary, comments on 1 Corinthians 10:1, 2).

Registros para nuestro beneficio
7. ¿Qué está registrado en la historia bíblica para nuestro beneficio y para todos los que creen en Dios? El Señor les dio un escape por medio del mar, entonces ¿qué podemos esperar nosotros cuando le llamamos en momentos difíciles?
Éxodo 14:29-31 Y los hijos de Israel fueron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas por muro a su derecha y a su izquierda. Así salvó Jehová aquel día a Israel de mano de los egipcios; e Israel vio a los egipcios muertos a la orilla del mar. Y vio Israel aquel grande hecho que Jehová ejecutó contra los egipcios; y el pueblo temió a Jehová, y creyeron a Jehová y a Moisés su siervo.

Isaías 51:10, 11 ¿No eres tú el que secó el mar, las aguas del gran abismo; el que transformó en camino las profundidades del mar para que pasaran los redimidos? Ciertamente volverán los redimidos de Jehová; volverán a Sión cantando, y gozo perpetuo habrá sobre sus cabezas; tendrán gozo y alegría, y el dolor y el gemido huirán.

“En esto se enseña una gran lección para todos los tiempos. A menudo la vida cristiana está acosada de peligros, y se hace difícil cumplir el deber. La imaginación concibe la ruina inminente delante, y la esclavitud o la muerte detrás. No obstante, la voz de Dios dice claramente: ‘Avanza.’ Debemos obedecer este mandato aunque nuestros ojos no puedan penetrar las tinieblas, y aunque sintamos las olas frías a nuestros pies. Los obstáculos que impiden nuestro progreso no desaparecerán jamás ante un espíritu que se detiene y duda. Los que postergan la obediencia hasta que toda sombra de incertidumbre desaparezca y no haya ningún riesgo de fracaso o derrota no obedecerán nunca. La incredulidad nos susurra:
‘Esperemos que se quiten los obstáculos y podamos ver claramente nuestro camino;’ pero la fe nos impele valientemente a avanzar esperándolo todo y creyéndolo todo” (Patriarcas y Profetas, pág. 295).

Para meditación

Si no encontramos solución a una dificultad, ¿creemos que el Señor puede hacer lo que parece imposible para nosotros?
Después que el pueblo padeció muchos años en la esclavitud, ¿por qué permitió el Señor que ellos confrontasen una prueba tan grande en el Mar Rojo?
Cuando eres probado, ¿recuerdas el gran milagro de Israel al cruzar el Mar Rojo entre muros de agua?

Estudio adicional
Salmos 66:6; 78:13; 136:11-14; Isaías 41:9, 10, 13, 14; 63:12; 51:12, 15.
“Los que creen que les es imposible ceder a la voluntad de Dios y tener fe en sus promesas hasta que todo esté despejado y llano delante de ellos, no cederán nunca. La fe no es la certidumbre del conocimiento; ‘es la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven’ (Hebreos 11:1). El obedecer a los mandamientos de Dios es la única manera de obtener su favor. ‘Marchad’, debe ser el santo y seña del cristiano” (La Maravillosa Gracia de Dios, pág. 38; Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 451-453).

Condenado a morir, pero salvo

“Esta responsabilidad recae principalmente sobre la madre, que con su sangre vital nutre al niño y forma su armazón física, le comunica también influencias intelectuales y espirituales que tienden a formar la inteligencia y el carácter. Jocabed, la madre hebrea de fe robusta y que no temía ‘el mandamiento del rey’ (Hebreos 11:23), fue la mujer de la cual nació Moisés, el libertador de Israel. Ana, la mujer que oraba, abnegada y movida por la inspiración celestial, dio a luz a Samuel, el niño instruido por el Cielo, el juez incorruptible, el fundador de las escuelas sagradas de Israel. Elisabet, la parienta de María de Nazaret y animada del mismo espíritu que ésta, fue madre del precursor del Salvador” (El Ministerio de Curación, pág. 287).

Sospechas y medidas restrictivas
1. ¿Qué sospecha surgió en la mente del nuevo faraón egipcio cuando vio cómo los israelitas crecían en número?
Éxodo 1:8-10 Entretanto, se levantó sobre Egipto un nuevo rey que no conocía a José; y dijo a su pueblo: He aquí, el pueblo de los hijos de Israel es mayor y más fuerte que nosotros. Ahora, pues, seamos sabios para con él, para que no se multiplique, y acontezca que viniendo guerra, él también se una a nuestros enemigos y pelee contra nosotros, y se vaya de la tierra.

“Gracias al cuidado protector de José y al favor del rey que gobernaba en aquel entonces, se habían diseminado rápidamente por el país. Pero se habían mantenido como una raza distinta, sin tener nada en común con los egipcios en sus costumbres o en su religión; y su número creciente excitaba el recelo del rey y su pueblo, pues temían que en caso de guerra se uniesen con los enemigos de Egipto. Sin embargo, las leyes prohibían que fueran expulsados del país. Muchos de ellos eran obreros capacitados y entendidos, y contribuían grandemente a la riqueza de la nación; el rey los necesitaba para la construcción de sus magníficos palacios y templos. Por lo tanto, los equiparó con los egipcios que se habían vendido con sus posesiones al reino. Poco después puso sobre ellos ‘comisarios de tributos’ y completó su esclavitud. ‘Y los Egipcios hicieron servir a los hijos de Israel con dureza: y amargaron su vida con dura servidumbre, en hacer barro y ladrillo, y en toda labor del campo, y en todo su servicio, al cual los obligaban con rigorismo’ ” (Patriarcas y Profetas, pág. 247).

2. ¿Qué decreto terrible publicó el faraón cuando otras medidas fallaron en cumplir su meta de debilitar el pueblo de Dios?

Éxodo 1:15, 16 Y habló el rey de Egipto a las parteras de las hebreas, una de las cuales se llamaba Sifra, y otra Fúa, y les dijo: Cuando asistáis a las hebreas en sus partos, y veáis el sexo, si es hijo, matadlo; y si es hija, entonces viva.

“El rey y sus consejeros habían esperado someter a los israelitas mediante trabajos arduos, y de esa manera disminuir su número y sofocar su espíritu independiente. Al fracasar en el logro de sus propósitos, usaron medidas mucho más crueles. Se ordenó a las mujeres cuya profesión les daba la oportunidad de hacerlo, que dieran muerte a los niños varones hebreos en el momento de nacer. Satanás fue el instigador de este plan. Sabía que entre los israelitas había de levantarse un libertador; y al inducir al rey a destruir a los niños varones, esperaba derrotar el propósito divino. Pero esas mujeres temían a Dios, y no osaron cumplir tan cruel mandato. El Señor aprobó su conducta, y las hizo prosperar” Patriarcas y Profetas, pág. 247.

3. Finalmente, ¿qué orden cruel fue publicada para reducir el número del pueblo?
Éxodo 1:22 Entonces Faraón mandó a todo su pueblo, diciendo: Echad al río a todo hijo que nazca, y a toda hija preservad la vida.

“El rey, disgustado por el fracaso de su propósito, dio a la orden un carácter más urgente y general. Pidió a toda la nación que buscara y diera muerte a sus víctimas desamparadas. ‘Entonces Faraón mandó a todo su pueblo, diciendo: Echad en el río todo hijo que naciere, y a toda hija reservad la vida’ ” (Patriarcas y Profetas, pág. 247).

Nacido en una época muy difícil
4. ¿Quién nació en esta época terrible? ¿Qué se nos dice sobre el bebé?
Éxodo 2:1, 2, primera parte Un varón de la familia de Leví fue y tomó por mujer a una hija de Leví, la que concibió, y dio a luz un hijo; y viéndole que era hermoso,…

“Mientras este decreto estaba en vigencia, les nació un hijo a Amrán y Jocabed, israelitas devotos de la tribu de Leví. El niño era hermoso, y los padres, creyendo que el tiempo de la liberación de Israel se acercaba y que Dios iba a suscitar un libertador para su pueblo, decidieron que el niño no fuera sacrificado” (Patriarcas y Profetas, pág. 248).

La fe y acción
5. ¿En qué situación critica se encontraron los padres? A pesar del riesgo, ¿qué fortaleció su decisión y qué los llevó a esconder su hijo?
Éxodo 2:2, ultima parte … Le tuvo escondido tres meses.

Hebreos 11:23 Por la fe Moisés, cuando nació, fue escondido por sus padres por tres meses, porque le vieron niño hermoso, y no temieron el decreto del rey.

“Moisés nació cuando este decreto requería pleno cumplimiento. Su madre lo escondió mientras le fue posible hacerlo con seguridad” (Hijas de Dios, pág. 29).

“La fe en Dios fortaleció sus corazones, y “no temieron el mandamiento del rey’ (Hebreos 11:23)” (Patriarcas y Profetas, pág. 248).

Probado pero no abandonado
6. Con lagrimas y profunda angustia, ¿qué decidieron hacer los padres cuando supieron que ya no podían esconder al niño?
Éxodo 2:3 Pero no pudiendo ocultarle más tiempo, tomó una arquilla de juncos y la calafateó con asfalto y brea, y colocó en ella al niño y lo puso en un carrizal a la orilla del río.

“La madre logró ocultar al niño durante tres meses. Entonces viendo que ya no podía esconderlo con seguridad, preparó una arquilla de juncos, la impermeabilizó con pez y betún, y colocando al niño en ella, la depositó en un carrizal de la orilla del río. No se atrevió a permanecer allí para cuidarla ella misma, por temor a que se perdiera tanto la vida del niño como la suya, pero María, la hermana del niño, quedó allí cerca, aparentando indiferencia, pero vigilando ansiosamente para ver qué sería de su hermanito” (Patriarcas y Profetas, pág. 248).

7. Aunque no parecía haber esperanza para el bebé, ¿cómo obró el Señor en manera maravillosa para salvar su vida?
Éxodo 2:4-9 Y una hermana suya se puso a lo lejos, para ver lo que le acontecería. Y la hija de Faraón descendió a lavarse al río, y paseándose sus doncellas por la ribera del río, vio ella la arquilla en el carrizal, y envió una criada suya a que la tomase. Y cuando la abrió, vio al niño; y he aquí que el niño lloraba. Y teniendo compasión de él, dijo: De los niños de los hebreos es éste. Entonces su hermana dijo a la hija de Faraón: ¿Iré a llamarte una nodriza de las hebreas, para que te críe este niño? Y la hija de Faraón respondió: Ve. Entonces fue la doncella, y llamó a la madre del niño, a la cual dijo la hija de Faraón: Lleva a este niño y críamelo, y yo te lo pagaré. Y la mujer tomó al niño y lo crió.

“Y había otros observadores. Las fervorosas oraciones de la madre habían confiado a su hijo al cuidado de Dios; e invisibles ángeles vigilaban la humilde cuna. Ellos dirigieron a la hija de Faraón hacia aquel sitio. La arquilla llamó su atención, y cuando vio al hermoso niño una sola mirada le bastó para leer su historia. Las lágrimas del pequeño despertaron su compasión, y sus simpatías se conmovieron al pensar en la madre desconocida que había apelado a este medio para preservar la vida de su precioso hijo. Decidió salvarlo adoptándole como hijo suyo…

“Dios había oído las oraciones de la madre; su fe fue premiada. Con profunda gratitud emprendió su tarea, que ahora no entrañaba peligro. Aprovechó fielmente la oportunidad de educar a su hijo para Dios. Estaba segura de que había sido preservado para una gran obra, y sabía que pronto debería entregarlo a su madre adoptiva, y se vería rodeado de influencias que tenderían a apartarlo de Dios. Todo esto la hizo más diligente y cuidadosa en su instrucción que en la de sus otros hijos. Trató de inculcarle la reverencia a Dios y el amor a la verdad y a la justicia…” (Patriarcas y Profetas, págs. 248, 249).

Conduciendo hacia la libertad
8. ¿A qué misión guió el Señor a aquel que había sido rescatado de la muerte en su infancia?
Éxodo 3:1, 2, 4, 7, 10 Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios. Y se le apareció el Ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía. Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: !!Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí. Dijo luego Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias, Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel.

“Había llegado el momento cuando Dios trocaría el báculo del pastor por la vara de Dios, a la cual haría poderosa para el cumplimiento de señales y maravillas, para librar a su pueblo de la opresión y para preservarlos cuando fuesen perseguidos por sus enemigos” (La Historia de la Redención, pág. 113).

Para meditación

¿Podrían los padres de Moisés haberse imaginado que su hijo seria salvado por la misma familia que había publicado el decreto de muerte para los bebés varones?
¿Tenían idea de cómo Moisés seria utilizado por el Señor en defensa de su pueblo?
Al tomar decisiones con respecto a su vida, ¿qué mano vio Moisés cuando fue salvado de morir ahogado?

Estudio adicional
“Jocabed era mujer y esclava. Su destino en la vida era humilde, y su carga pesada. Sin embargo, el mundo no ha recibido beneficios mayores mediante ninguna otra mujer, con excepción de María de Nazaret. Sabiendo que su hijo había de pasar pronto de su cuidado al de los que no conocían a Dios, se esforzó con más fervor aún para unir su alma con el cielo. Trató de implantar en su corazón el amor y la lealtad a Dios. Y llevó a cabo con fidelidad esa obra. Ninguna influencia posterior pudo inducir a Moisés a renunciar a los principios de verdad que eran el centro de la enseñanza de su madre” (La Educación, pág. 57).

“El hombre obtiene poder y eficiencia cuando acepta las responsabilidades que Dios deposita en él, y procura con toda su alma la manera de capacitarse para cumplirlas bien. Por humilde que sea su posición o por limitada que sea su habilidad, el tal logrará verdadera grandeza si, confiando en la fortaleza divina, procura realizar su obra con fidelidad” (Patriarcas y Profetas, pág. 260).