miércoles, 29 de enero de 2014

La iglesia de DIOS durante el tiempo de las plagas

“Y será Jehová refugio al pobre, refugio para el tiempo de angustia. Y en ti confiarán los que conocen tu Nombre, por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscaron… Ten misericordia de mí, Jehová. Mira mi aflicción que padezco de los que me aborrecen, tú que me levantas de las puertas de la muerte” (Salmo 9:9, 10, 13).

LOS SANTOS PROTEGIDOS POR LOS ÁNGELES

1. ¿Cómo actuarán los santos cuando termine el tiempo de gracia?

Isaías 26:20 “Anda, pueblo mío, éntrate en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas; escóndete un poquito, por un momento, en tanto que pasa la ira”.

¿Cómo serán sustentados los santos en tiempo tan difícil?

Isaías 33:15, 16 “El que camina en justicia, y habla lo recto, el que aborrece la ganancia de violencias, el que sacude sus manos por no recibir cohecho, el que tapa su oreja por no oír sangres, el que cierra sus ojos por no ver cosa mala; éste habitará en las alturas, fortalezas de rocas serán su lugar de refugio, se le dará su pan, y sus aguas serán ciertas”.

“Vi a los santos abandonar las ciudades y los pueblos y juntarse en grupos para vivir en los lugares más apartados. Los ángeles los proveían de comida y agua, mientras que los impíos sufrían hambre y sed” –Primeros Escritos, pág. 282.

“En el día de la dura prueba [Cristo] dirá: ‘Anda, pueblo mío, entra en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas; escóndete un poquito, por un momento, en tanto que pasa la indignación’. ¿Cuáles son las cámaras en las cuales habrán de esconderse? Son la protección de Cristo y sus ángeles. El pueblo de Dios no estará en ese tiempo en un solo lugar. Formará grupos esparcidos por toda la tierra” – ¡Maranata: el Señor Viene!, pág. 268.

2. ¿Qué plan tuvo Amán al pedir un edicto contra los judíos? De manera similar, ¿cuál será el blanco de los impíos en su ira?

Ester 3:8-15 “Y dijo Amán al rey Asuero: Hay un pueblo esparcido y dividido entre los pueblos en todas las provincias de tu reino, y sus leyes son diferentes de las de todo pueblo, y no observan las leyes del rey; y al rey no viene provecho de dejarlos. Si place al rey, escríbase que sean destruidos; y yo pesaré diez mil talentos de plata en manos de los que manejan la hacienda, para que sean traídos a los tesoros del rey. Entonces el rey quitó su anillo de su mano, y diolo a Amán hijo de Amadata agageo, enemigo de los judíos. Y díjole: La plata propuesta sea para ti, y así mismo el pueblo, para que hagas de él lo que bien te pareciere. Entonces fueron llamados los escribanos del rey en el mes primero, a trece del mismo, y fue escrito conforme a todo lo que mandó Amán, a los príncipes del rey, y a los capitanes que estaban sobre cada provincia, y a los príncipes de cada pueblo, a cada provincia según su escritura, y a cada pueblo según su lengua. En nombre del rey Asuero fue escrito, y signado con el anillo del rey. Y fueron enviadas letras por mano de los correos a todas las provincias del rey, para destruir, y matar, y exterminar a todos los judíos, desde el niño hasta el viejo, niños y mujeres en un día, en el trece del mes duodécimo, que es el mes de Adar, y para apoderarse de su despojo. La copia del escrito que se diese por mandamiento en cada provincia, fue publicada a todos los pueblos, a fin de que estuviesen apercibidos para aquel día. Y salieron los correos de priesa por mandato del rey, y el edicto fue dado en Susán capital del reino. Y el rey y Amán estaban sentados a beber, y la ciudad de Susán estaba conmovida”.

Apocalipsis 13:15 “Y le fue dado que diese espíritu a la imagen de la bestia, para que la imagen de la bestia hable; y hará que cualesquiera que no adoraren la imagen de la bestia sean muertos”.

“Vi después que los magnates de la tierra consultaban entre sí, y Satanás y sus ángeles estaban atareados en torno de ellos. Vi un edicto del que se repartieron ejemplares por distintas partes de la tierra, el cual ordenaba que si dentro de determinado plazo no renunciaban los santos a su fe peculiar y prescindían del sábado para observar el primer día de la semana, quedaría la gente en libertad para matarlos. Pero en aquella hora de prueba estaban los santos tranquilos y serenos, esperando en Dios y apoyados en su promesa de que se les abriría un camino de salvación. En algunos puntos los malvados se precipitaron contra los santos para matarlos antes de que venciese el plazo señalado en el edicto; pero ángeles en la persona de guerreros pelearon por ellos” –Primeros Escritos, págs. 282, 283.

3. ¿Qué argumento tomarán los impíos para proceder contra los santos?

Juan 11:49, 50 “Y Caifás, uno de ellos, sumo pontífice de aquel año, les dijo: Vosotros no sabéis nada; ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación se pierda”.

¿Qué poderes se distinguirán en esta obra en el viejo continente y en América del Norte?

Apocalipsis 13:1, 2, 11, 14-17 “Y yo me paré sobre la arena del mar, y vi una bestia subir del mar, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y sobre sus cuernos diez diademas, y sobre las cabezas de ella nombre de blasfemia. Y la bestia que vi, era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder, y su trono, y grande potestad… Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, mas hablaba como un dragón… Y engaña a los moradores de la tierra por las señales que le ha sido dado hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que hagan la imagen de la bestia que tiene la herida de cuchillo, y vivió. Y le fue dado que diese espíritu a la imagen de la bestia, para que la imagen de la bestia hable; y hará que cualesquiera que no adoraren la imagen de la bestia sean muertos. Y hacía que a todos, a los pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y siervos, se pusiese una marca en su mano derecha, o en sus frentes. Y que ninguno pudiese comprar o vender, sino el que tuviera la señal, o el nombre de la bestia, o el número de su nombre”.

“Se demandará con insistencia que no se tolere a los pocos que se oponen a una institución de la iglesia y a una ley del estado; pues vale más que esos pocos sufran y no que naciones enteras sean precipitadas a la confusión y anarquía. Este mismo argumento fue presentado contra Cristo hace mil ochocientos años por los ‘príncipes del pueblo’. ‘Nos conviene –dijo el astuto Caifás– que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación se pierda’ (S. Juan 11:50). Este argumento parecerá concluyente y finalmente se expedirá contra todos los que santifiquen el sábado un decreto que los declare merecedores de las penas más severas y autorice al pueblo para que, pasado cierto tiempo, los mate. El romanismo en el Viejo Mundo y el protestantismo apóstata en la América del Norte actuarán de la misma manera contra los que honren todos los preceptos divinos” –El Conflicto de los Siglos, pág. 673.

PROBADOS COMO JACOB

4. ¿Qué prueba tendrán que superar los hijos de Dios en aquel tiempo?

Jeremías 30:5-7 “Porque así ha dicho Jehová: Hemos oído voz de temblor; espanto, y no paz. Preguntad ahora, y mirad si da a luz el varón. Porque he visto que todo hombre tenía las manos sobre sus lomos, como mujer que da a luz, y hanse tornado pálidos todos los rostros. ¡Ah, cuán grande es aquel día! Tanto, que no hay otro semejante a él. Tiempo de angustia para Jacob; mas de ella será librado”.

¿Por qué será necesario pasar por ésta?

Santiago 1:12 “Bienaventurado el varón que sufre la tentación; porque cuando fuere probado, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman”.

“Pronto vi que los santos sufrían gran angustia mental. Parecían rodeados por los malvados moradores de la tierra. Todas las apariencias estaban en su contra, y algunos empezaron a temer que Dios los hubiese abandonado al fin para dejarlos perecer a manos de los malos. Pero si sus ojos hubiesen podido abrirse, se hubieran visto circundados por los ángeles de Dios. Después llegó la multitud de los impíos airados, y a poco una masa de ángeles malignos que excitaban a los impíos a que matasen a los santos. Mas para acercarse al pueblo de Dios era preciso que atravesasen por entre la cohorte de ángeles santos y poderosos, lo cual era imposible. Los ángeles de Dios los hacían retroceder y también rechazaban a los ángeles malos que rodeaban a los malvados” –Primeros Escritos, pág. 283.

5. ¿Cuál es el medio que utilizará el Señor para purificar a sus hijos?

Apocalipsis 3:10 “Porque has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la tentación que ha de venir en todo el mundo, para probar a los que moran en la tierra”.

Malaquías 3:2-4 “¿Quién podrá sufrir el tiempo de su venida? o ¿Quién podrá estar cuando Él se mostrare? Porque Él es como fuego purificador, y como jabón de lavadores. Y sentarse ha para afinar y limpiar la plata; porque limpiará a los hijos de Leví, los afinará como a oro y como a plata; y ofrecerán a Jehová ofrenda con justicia. Y será suave a Jehová la ofrenda de Judá y de Jerusalén, como en los días pasados, y como en los años antiguos”.

“Fue una hora de tremenda y espantosa angustia para los santos. Día y noche clamaban a Dios para pedirle que los librase. A juzgar por las apariencias no había posibilidad de escapar. Los malvados, saboreando de antemano su triunfo, exclamaban: ‘¿Por qué no os libra vuestro Dios de nuestras manos? ¿Por qué no os escapáis por los aires para salvar la vida?’ Pero los santos no los escuchaban. Como Jacob, estaban luchando con Dios. Los ángeles deseaban libertarlos; pero habían de esperar un poco más. El pueblo de Dios debía apurar el cáliz y ser bautizado del bautismo. Los ángeles, fieles a su misión, seguían velando. Dios no quería que los paganos insultasen su nombre. Se acercaba el tiempo en que iba a manifestar su formidable poder y libertar gloriosamente a sus santos. Por la gloria de su nombre iba a libertar a todos los que pacientemente le habían esperado y cuyos nombres estaban escritos en el libro” –Primeros Escritos, págs. 283, 284.

LUCHANDO PARA ALCANZAR LA VICTORIA

6. Si luchamos con Dios en oración como Jacob, ¿cuál será el resultado hoy y en el tiempo de angustia?

Oseas 12:4 “Venció al ángel, y prevaleció; lloró, y rogóle; en Bet-el le halló, y allí habló con nosotros”.

Isaías 63:9 “En toda angustia de ellos Él fue angustiado, y el ángel de su faz los salvó. En su amor y en su clemencia los redimió, y los trajo, y los levantó todos los días del siglo”.

“De pronto una mano se apoya en su hombro. Se le figura que un enemigo va a matarle, y con toda la energía de la desesperación lucha con Él. Cuando el día empieza a rayar, el desconocido hace uso de su poder sobrenatural; al sentir su toque, el hombre fuerte parece quedar paralizado y cae, impotente, tembloroso y suplicante, sobre el cuello de su misterioso antagonista. Jacob sabe entonces que es con el ángel de la alianza con quien ha luchado... Durante mucho tiempo ha sufrido perplejidades, remordimientos y angustia a causa de su pecado; ahora debe obtener la seguridad de que ha sido perdonado. El visitante celestial parece estar por marcharse; pero Jacob se aferra a Él y le pide su bendición. El ángel le insta: ‘¡Suéltame, que ya raya el alba!’ pero el patriarca exclama: ‘No te soltaré hasta que me hayas bendecido’. ¡Qué confianza, qué firmeza y qué perseverancia las de Jacob!…

“La noche de la aflicción de Jacob, cuando luchó en oración para ser librado de manos de Esaú (Génesis 32:24-30), representa la prueba por la que pasará el pueblo de Dios en el tiempo de angustia” –El Conflicto de los Siglos, págs. 675, 674.

CAMBIO DE NOMBRE

7. Como consecuencia de su lucha y victoria, ¿cuál fue el resultado?

Génesis 32:27, 28 “Y Él le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacob. Y Él dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has peleado con Dios y con los hombres, y has vencido”.

¿Qué pasará con nosotros y qué nombre llevaremos si somos vencedores como él?

Apocalipsis 3:12 “Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá fuera; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo de con mi Dios, y mi nombre nuevo”.

“Como señal de su triunfo y como estímulo para que otros imitasen su ejemplo, se le cambió el nombre; en lugar del que recordaba su pecado, recibió otro que conmemoraba su victoria” –El Conflicto de los Siglos, pág. 675.

“El Israel de Dios permanecía con la mirada fija en lo alto, escuchando las palabras según iban saliendo de labios de Jehová y retumbaban por toda la tierra con el estruendo de horrísonos truenos. Era un espectáculo pavorosamente solemne. Al final de cada frase los santos exclamaban: ‘¡Gloria! ¡Aleluya!’. Estaban sus semblantes iluminados por la gloria de Dios, y refulgían como el rostro de Moisés al bajar del Sinaí. Los malvados no podían mirarlos porque los ofuscaba el resplandor. Y cuando Dios derramó la sempiterna bendición sobre quienes le habían honrado santificando el sábado, resonó un potente grito de victoria sobre la bestia y su imagen” –Primeros Escritos, págs. 285, 286.

PARA MEDITAR

Salmo 37:39; Hebreos 11:1, 2, 6; Salmo 91:3-10.

“Si queréis salir incólumes del tiempo de angustia, debéis conocer a Cristo y apropiaros del don de su justicia, la cual imputa al pecador arrepentido” –Mensajes Selectos, tomo 1, pág. 426.

“En el tiempo de angustia que vendrá inmediatamente antes de la venida de Cristo, los justos serán resguardados por el ministerio de los santos ángeles; pero no habrá seguridad para el transgresor de la ley de Dios. Los ángeles no podrán entonces proteger a los que estén menospreciando uno de los preceptos divinos” –Dios nos Cuida, pág. 364.

“Debemos aprender ahora las lecciones de fe si hemos de permanecer en pie en el tiempo de angustia que viene sobre todo el mundo para probar a los que moran en la tierra. Debemos tener el valor de los héroes y la fe de los mártires” –Alza tus Ojos, pág. 30.

La caída de las primeras plagas

“El mundo pronto ha de ser abandonado por el ángel de la misericordia, y las últimas siete plagas han de ser derramadas… la paciencia y la misericordia divinas no esperarán para siempre… Los rayos de la ira de Dios pronto han de caer, y cuando Él comience a castigar a los transgresores, no habrá tregua hasta el fin” –Testimonios para los Ministros, pág. 182.

CUANDO LOS VIENTOS SEAN DESATADOS

1. ¿Qué vendrá sobre la tierra cuando termine el tiempo de gracia?

Apocalipsis 15:8 “Y fue el templo lleno de humo por la majestad de Dios, y por su potencia; y ninguno podía entrar en el templo, hasta que fuesen consumadas las siete plagas de los siete ángeles”.

Apocalipsis 16:1 “Y oí una gran voz del templo, que decía a los siete ángeles: Id, y derramad las siete copas de la ira de Dios sobre la tierra”.

“Entonces vi que Jesús no dejaría el lugar santísimo antes que estuviesen decididos todos los casos, ya para salvación, ya para destrucción, y que la ira de Dios no podía manifestarse mientras Jesús no hubiese concluido su obra en el lugar santísimo y dejado sus vestiduras sacerdotales, para revestirse de ropaje de venganza. Entonces Jesús saldrá de entre el Padre y los hombres, y Dios ya no callará, sino que derramará su ira sobre los que rechazaron su verdad. Vi que la cólera de las naciones, la ira de Dios y el tiempo de juzgar a los muertos, eran cosas separadas y distintas, que se seguían, una a otra. También vi que Miguel no se había levantado aún, y que el tiempo de angustia, cual no lo hubo nunca, no había comenzado todavía. Las naciones se están airando ahora, pero cuando nuestro Sumo Sacerdote termine su obra en el santuario, se levantará, se pondrá las vestiduras de venganza, y entonces se derramarán las siete postreras plagas” –Primeros Escritos, pág. 36.

2. ¿Qué soltarán, entonces, los cuatro ángeles que están en los cuatro cabos de la tierra?

Apocalipsis 7:1-3 “Y después de estas cosas vi a cuatro ángeles que estaban sobre los cuatro ángulos de la tierra, deteniendo los cuatro vientos de la tierra, para que no soplase viento sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre ningún árbol. Y vi otro ángel que subía del nacimiento del sol, teniendo el sello del Dios vivo; y clamó a gran voz a los cuatro ángeles, a los cuales era dado hacer daño a la tierra y al mar, diciendo: No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que señalemos a los siervos de nuestro Dios en sus frentes”.

“Los ángeles están ahora sujetando los vientos de la lucha para que no soplen hasta que el mundo sea advertido de su cercana condenación; pero se está preparando una tormenta, lista para estallar sobre la tierra; y cuando Dios ordene a sus ángeles que suelten los vientos, habrá una escena tal de lucha, que ninguna pluma podría describirla” –El Ministerio de Bondad, pág. 140.

“… sumirá entonces [Satanás] a los habitantes de la tierra en una gran tribulación final. Como los ángeles de Dios dejen ya de contener los vientos violentos de las pasiones humanas, todos los elementos de contención se desencadenarán. El mundo entero será envuelto en una ruina más espantosa que la que cayó antiguamente sobre Jerusalén” –El Conflicto de los Siglos, pág. 672.

LAS DOS PRIMERAS PLAGAS

3. En la primera plaga, ¿qué mal afectará a los hombres que tienen la marca de la bestia y adoran su imagen?

Apocalipsis 16:2 “Y fue el primero, y derramó su copa sobre la tierra; y vino una plaga mala y dañosa sobre los hombres que tenían la señal de la bestia, y sobre los que adoraban su imagen”.

¿Cómo se contaminará el mar durante la segunda plaga?

Apocalipsis 16:3 “Y el segundo ángel derramó su copa sobre el mar, y se convirtió en sangre como de un muerto; y toda alma viviente fue muerta en el mar”.

“Cuando Cristo deje de interceder en el santuario, se derramará sin mezcla la ira de Dios de la que son amenazados los que adoran a la bestia y a su imagen y reciben su marca (Apocalipsis 14:9, 10). Las plagas que cayeron sobre Egipto cuando Dios estaba por libertar a Israel fueron de índole análoga a los juicios más terribles y extensos que caerán sobre el mundo inmediatamente antes de la liberación final del pueblo de Dios. En Apocalipsis se lee lo siguiente con referencia a esas mismas plagas tan temibles: ‘Vino una plaga mala y dañosa sobre los hombres que tenían la señal de la bestia, y sobre los que adoraban su imagen’. El mar ‘se convirtió en sangre como de un muerto; y toda alma viviente fue muerta en el mar’ ” –El Conflicto de los Siglos, págs. 685, 686.

LA TERCERA PLAGA

4. ¿Dónde será derramada la tercera plaga?

Apocalipsis 16:4 “Y el tercer ángel derramó su copa sobre los ríos, y sobre las fuentes de las aguas, y se convirtieron en sangre”.

Faltando agua pura, ¿qué beberán en su sed los impíos? ¿Cuál es el principal motivo?

Apocalipsis 16:5-7 “Y oí al ángel de las aguas, que decía: Justo eres tú, oh Señor, que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas. Porque ellos derramaron la sangre de los santos y los profetas, también tú les has dado a beber sangre; pues lo merecen. Y oí a otro del altar, que decía: Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos”.

“También ‘los ríos, y... las fuentes de las aguas,... se convirtieron en sangre’. Por terribles que sean estos castigos, la justicia de Dios está plenamente vindicada. El ángel de Dios declara: ‘Justo eres tú, oh Señor… porque has juzgado estas cosas: porque ellos derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado a beber sangre; pues lo merecen’ (Apocalipsis 16:2-6). Al condenar a muerte al pueblo de Dios, los que lo hicieron son tan culpables de su sangre como si la hubiesen derramado con sus propias manos. Del mismo modo Cristo declaró que los judíos de su tiempo eran culpables de toda la sangre de los santos varones que había sido derramada desde los días de Abel, pues estaban animados del mismo espíritu y estaban tratando de hacer lo mismo que los asesinos de los profetas” –El Conflicto de los Siglos, pág. 686.

LA CUARTA PLAGA

5. ¿Cómo sufrirán los hombres por las consecuencias de la cuarta plaga?

Apocalipsis 16:8, 9 “Y el cuarto ángel derramó su copa sobre el sol; y le fue dado quemar a los hombres con fuego. Y los hombres se quemaron con el grande calor, y blasfemaron el Nombre de Dios, que tiene potestad sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria”.

¿Cómo se afectará la naturaleza, también?

Joel 1:10-12, 17-20 “El campo fue destruido, enlutóse la tierra; porque el trigo fue destruido, se secó el mosto, perdióse el aceite. Confundíos, labradores; aullad, viñeros, por el trigo y la cebada; porque se perdió la mies del campo. Secóse la vid, y pereció la higuera, el granado también, la palma y el manzano; secáronse todos los árboles del campo; por lo cual se secó el gozo de los hijos de los hombres… El grano se pudrió debajo de sus terrones, los bastimentos fueron asolados, los alfolíes destruidos; porque se secó el trigo. ¡Cuánto gimieron las bestias! ¡Cuán turbados anduvieron los hatos de los bueyes, porque no tuvieron pastos! También fueron asolados los rebaños de las ovejas. A ti, oh Jehová, clamaré; porque fuego consumió los pastos del desierto, y llama abrasó todos los árboles del campo.  Las bestias del campo bramarán también a ti; porque se secaron los arroyos de las aguas, y fuego consumió las praderías del desierto”.

“En la plaga que sigue, se le da poder al sol para ‘quemar a los hombres con fuego. Y los hombres se quemaron con el grande calor’ (Apocalipsis 16:8, 9). Los profetas describen como sigue el estado de la tierra en tan terrible tiempo: ‘El campo fue destruido, enlutóse la tierra;... porque se perdió la mies del campo’. ‘Secáronse todos los árboles del campo; por lo cual se secó el gozo de los hijos de los hombres’. ‘El grano se pudrió debajo de sus terrones, los bastimentos fueron asolados’... ‘¡Cuánto gimieron las bestias! ¡Cuán turbados anduvieron los hatos de los bueyes, porque no tuvieron pastos!... Se secaron los arroyos de las aguas, y fuego consumió las praderas del desierto’ (Joel 1:10-12, 17, 18, 20). ‘Y los cantores del templo aullarán en aquel día, dice el Señor Jehová; muchos serán los cuerpos muertos; en todo lugar echados serán en silencio’ (Amós 8:3).

“Estas plagas no serán universales, pues de lo contrario los habitantes de la tierra serían enteramente destruidos. Sin embargo serán los azotes más terribles que hayan sufrido jamás los hombres” –El Conflicto de los Siglos, págs. 686, 687.

LA QUINTA PLAGA

6. ¿Sobre quién específicamente cae la quinta plaga maligna?

Apocalipsis 16:10, 11 “Y el quinto ángel derramó su copa sobre la silla de la bestia; y su reino se hizo tenebroso, y se mordían sus lenguas de dolor. Y blasfemaron al Dios del cielo por sus dolores y sus plagas, y no se arrepintieron de sus obras”.

“Ese testimonio establece un hecho importante. Las plagas no destruyen inmediatamente todas sus víctimas, porque algunos de los que al principio fueron aquejados por las llagas, viven todavía cuando se vacía la quinta copa, y se roen la lengua de dolor. En Éxodo 10:21-23 se hallará una ilustración de esta copa. Es derramada sobre la silla de la bestia, el papado. La silla de la bestia se halla dondequiera que esté la sede papal, que ha estado hasta ahora, y sin duda continuará, en la ciudad de Roma. ‘Su reino’ abarca probablemente todos aquellos que son súbditos eclesiásticos del papa, dondequiera estén” –Urías Smith, Las Profecías de Daniel y el Apocalipsis, tomo II, Apocalipsis, págs. 315, 316.

EL PROFUNDO AMOR Y DESEO DE DIOS

7. Al estudiar lo que le espera posteriormente a los pecadores impenitentes, ¿qué desea Dios en su amor y cuál es su sentir?

Romanos 1:16, 17 “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es potencia de Dios para salud a todo aquel que cree; al judío primeramente y también al griego. Porque en Él la justicia de Dios se descubre de fe en fe; como está escrito: Mas el justo vivirá por la fe”.

1 Juan 4:9 “En esto se mostró el amor de Dios hacia nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por Él”.

2 Corintios 6:1, 2 “Y así nosotros, como ayudadores juntamente con él, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios, porque dice: En tiempo aceptable te he oído, y en día de salud te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salud”.

“Para nuestro Dios misericordioso, el acto del castigo es un acto extraño. ‘Vivo yo, dice el Señor Jehová, que no quiero la muerte del impío, sino que se torne el impío de su camino, y que viva’ (Ezequiel 33:11)… No obstante, ‘de ningún modo justificará al malvado’ (Éxodo 34:6, 7). Aunque no se deleita en la venganza, ejecutará su juicio contra los transgresores de su ley. Se ve forzado a ello, para salvar a los habitantes de la tierra de la depravación y la ruina total. Para salvar a algunos, debe eliminar a los que se han empedernido en el pecado. ‘Jehová es tardo para la ira, y grande en poder, y no tendrá al culpado por inocente’ (Nahúm 1:3). Mediante terribles actos de justicia vindicará la autoridad de su ley pisoteada. El mismo hecho de que le repugna ejecutar la justicia, atestigua la enormidad de los pecados que exigen sus juicios, y la severidad de la retribución que espera al transgresor” –Patriarcas y Profetas, pág. 680.

PARA MEDITAR

Ezequiel 3:16-21; 33:11-14; Lucas 23:28-31.

“Todos los juicios que cayeron sobre los hombres antes del fin del tiempo de gracia fueron mitigados con misericordia. La sangre propiciatoria de Cristo impidió que el pecador recibiese el pleno castigo de su culpa; pero en el juicio final la ira de Dios se derramará sin mezcla de misericordia…

“Los cristianos profesos que llegarán sin preparación al último y terrible conflicto, confesarán sus pecados con palabras de angustia consumidora, mientras los impíos se reirán de esa angustia. Esas confesiones son del mismo carácter que las de Esaú o de Judas. Los que las hacen lamentan los resultados de la transgresión, pero no su culpa misma. No sienten verdadera contrición ni horror al mal. Reconocen sus pecados por temor al castigo; pero, lo mismo que Faraón, volverían a maldecir al cielo si se suspendiesen los juicios de Dios” –El Conflicto de los Siglos, págs. 687, 678.

Cuando termina la intercesión

“Cuando Jesús se levante en el lugar santísimo y ponga a un lado sus vestiduras de Mediador y se revista con las vestiduras de venganza en lugar del atavío sacerdotal, habrá terminado la obra en favor de los pecadores. Habrá llegado entonces el momento en que se dará la orden: ‘El que es injusto, sea injusto todavía… y el que es justo, sea todavía justificado: y el santo sea santificado todavía. Y he aquí, yo vengo presto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según fuere su obra’ (Apocalipsis 22:1112)” –Testimonios para la Iglesia, tomo 2, pág. 608.

FIN DEL SELLAMIENTO DE LOS SIERVOS DE DIOS

1. ¿Qué pasará cuando el ángel sellador termine su misión?

Ezequiel 9:11 “Y he aquí que el varón vestido de lienzo, que tenía la escribanía a su cintura, respondió una palabra diciendo: Hecho he conforme a todo lo que me mandaste”.

Apocalipsis 21:6 “Y díjome: Hecho es. Yo soy Alpha y Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré de la fuente del agua de vida gratuitamente”.

¿Qué declarará entonces el Señor Jesús?

Apocalipsis 22:11 “El que es injusto, sea injusto todavía; y el sucio, ensúciese todavía. Y el que es justo, sea todavía justificado; y el santo sea santificado todavía”.

“Vi ángeles que iban y venían de uno a otro lado del cielo. Un ángel con tintero de escribano en la cintura regresó de la tierra y comunicó a Jesús que había cumplido su encargo, quedando sellados y numerados los santos. Vi entonces que Jesús, quien había estado oficiando ante el arca de los diez mandamientos, dejó caer el incensario, y alzando las manos exclamó en alta voz: ‘Consumado es’. Y toda la hueste angélica se quitó sus coronas cuando Jesús hizo esta solemne declaración: ‘El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía’ ” –Primeros Escritos, págs. 279, 280.

2. ¿Qué se le dará a Jesucristo al terminar el tiempo de gracia?

Daniel 7:14 “Y fuele dado señorío, y gloria, y reino; y todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieron; su señorío, señorío eterno, que no será transitorio, y su reino que no se corromperá”.

Lucas 1:32, 33 “Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo. Y le dará el Señor Dios el trono de David su padre. Y reinará en la casa de Jacob por siempre, y de su reino no habrá fin”.

Apocalipsis 11:15 “Y el séptimo ángel tocó la trompeta, y fueron hechas grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser los reinos de nuestro Señor, y de su Cristo; y reinará para siempre jamás”.

“Todos los casos habían sido fallados para vida o para muerte. Mientras Jesús oficiaba en el santuario, había proseguido el juicio de los justos muertos y luego el de los justos vivientes. Cristo, habiendo hecho expiación por su pueblo y habiendo borrado sus pecados, había recibido su reino. Estaba completo el número de los súbditos del reino, y consumado el matrimonio del Cordero. El reino y el poderío fueron dados a Jesús y a los herederos de la salvación y Jesús iba a reinar como Rey de reyes y Señor de señores” –Primeros Escritos, pág. 280.

“El viene hacia el Anciano de días en el cielo para recibir el dominio y la gloria, y un reino, que le será dado a la conclusión de su obra de mediador” –El Conflicto de los Siglos, pág. 533.

LOS PECADOS ASIGNADOS A SATANÁS

3. ¿Qué ocurría en el antiguo ritual una vez cumplida la purificación del santuario? ¿Sobre quién serán cargados entonces los pecados de los justos arrepentidos cuando el Salvador finalice su obra intercesora?

Levítico 16:10, 20-22 “Mas el macho cabrío, sobre el cual cayere la suerte por Azazel, lo presentará vivo delante de Jehová, para hacer la reconciliación sobre él, para enviarlo a Azazel al desierto…  Y cuando hubiere acabado de expiar el Santuario, y el tabernáculo del testimonio, y el altar, hará llegar el macho cabrío vivo. Y pondrá Aarón ambas manos suyas sobre la cabeza del macho cabrío vivo, y confesará sobre él todas las iniquidades de los hijos de Israel, y todas sus rebeliones, y todos sus pecados, poniéndolos así sobre la cabeza del macho cabrío, y lo enviará al desierto por mano de un hombre destinado para esto. Y aquel macho cabrío llevará sobre sí todas las iniquidades de ellos a tierra inhabitada; y dejará ir el macho cabrío por el desierto”.

“Cuando el sumo sacerdote, en virtud de la sangre del holocausto, quitaba los pecados del santuario, los ponía sobre la cabeza del macho cabrío para Azazel. Cuando Cristo, en virtud de su propia sangre, quite del santuario celestial los pecados de su pueblo al fin de su ministerio, los pondrá sobre Satanás, el cual en la consumación del juicio debe cargar con la pena final. El macho cabrío era enviado lejos a un lugar desierto, para no volver jamás a la congregación de Israel. Así también Satanás será desterrado para siempre de la presencia de Dios y de su pueblo, y será aniquilado en la destrucción final del pecado y de los pecadores” –El Conflicto de los Siglos, pág. 475.

“En aquel terrible momento, después de cesar la mediación de Jesús, a los santos les toca vivir sin intercesor en presencia del Dios santo. Había sido decidido todo caso y numerada cada joya” –Primeros Escritos, pág. 280.

LA SITUACIÓN DE LOS IMPÍOS

4. Al terminar el tiempo de gracia, ¿qué experimentarán los impíos?

Apocalipsis 16:1 “Y oí una gran voz del templo, que decía a los siete ángeles: Id, y derramad las siete copas de la ira de Dios sobre la tierra”.

“Al salir Jesús del lugar santísimo, oí el tintineo de las campanillas de su túnica. Una tenebrosa nube cubrió entonces a los habitantes de la tierra. Ya no había mediador entre el hombre culpable y un Dios ofendido. Mientras Jesús estuvo interpuesto entre Dios y el pecador, tuvo la gente un freno; pero cuando dejó de estar entre el hombre y el Padre, desapareció el freno y Satanás tuvo completo dominio sobre los finalmente impenitentes. Era imposible que fuesen derramadas las plagas mientras Jesús oficiase en el santuario; pero al terminar su obra allí y cesar su intercesión, nada detiene ya la ira de Dios que cae furiosamente sobre la desamparada cabeza del culpable pecador que descuidó la salvación y aborreció las reprensiones” –Primeros Escritos, pág. 280.

5. En tan difícil situación, ¿qué buscarán y anhelarán los impenitentes?

Amós 8:11, 12 “He aquí vienen días, dice el Señor Jehová, en los cuales enviaré hambre a la tierra; no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír palabra de Jehová. E irán errantes de mar a mar, desde el norte hasta el oriente discurrirán buscando palabra de Jehová, y no la hallarán”.

“Quienes habían menospreciado la Palabra de Dios corrían azorados de un lado a otro, errantes de mar a mar y de norte a oriente en busca de la Palabra del Señor. Dijo el ángel: ‘No la hallarán. Hay hambre en la tierra; no hambre de pan ni sed de agua, sino de oír las palabras del Señor. ¡Qué no dieran por oír una palabra de aprobación de parte de Dios! Pero no; han de seguir hambrientos y sedientos. Día tras día descuidaron la salvación, estimando en más las riquezas y placeres de la tierra que los tesoros y alicientes del cielo. Rechazaron a Jesús y menospreciaron a sus santos. Los sucios permanecerán sucios para siempre’ ” –Primeros Escritos, pág. 281.

6. ¿Qué se escuchará, entonces, entre aquellos que rechazaron la gracia de Dios?

Lucas 6:25  “¡Ay de vosotros, los que estáis hartos! porque tendréis hambre. ¡Ay de vosotros, los que ahora reís! porque lamentaréis y lloraréis”.

“Muchos de los impíos se enfurecieron grandemente al sufrir los efectos de las plagas. Ofrecían un espectáculo de terrible agonía. Los padres recriminaban amargamente a sus hijos y los hijos a sus padres, los hermanos a sus hermanas y las hermanas a sus hermanos. Por todas partes se oían llantos y gritos como éstos: ‘¡Tú me impediste recibir la verdad que me hubiera salvado de esta terrible hora!’. La gente se volvía contra sus ministros con acerbo odio y los reconvenía diciendo: ‘Vosotros no nos advertisteis. Nos dijisteis que el mundo entero se iba a convertir, y clamasteis: “¡Paz, paz!” para disipar nuestros temores. Nada nos enseñasteis acerca de esta hora, y a los que nos precavían contra ella los tildabais de fanáticos y malignos que querían arruinarnos’. Pero vi que los ministros no se libraron de la ira de Dios. Sus sufrimientos eran diez veces mayores que los de sus feligreses” –Primeros Escritos, págs. 281, 282.

EL LLAMADO PARA LA VIDA

7. En su gran amor, ¿cuál es el deseo de nuestro Señor?

2 Pedro 3:9 “El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; sino que es paciente con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”.

Apocalipsis 3:20, 21 “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo. Si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Al que venciere, yo le daré que se siente conmigo en mi trono; así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono”.

Por lo tanto, ¿qué llamado nos hace para gozar la vida eterna con Él?

Mateo 11:28-30 “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar.  Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.  Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga”.

“Hoy todavía la misericordia invita al pecador. ‘Vivo yo, dice Jehová el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos; ¿por qué moriréis?’. La voz que habla a los impenitentes es la voz de Aquel que exclamó, con el corazón lleno de angustia, cuando miró la ciudad objeto de su amor: ‘¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina a sus polluelos debajo de sus alas, y no quisiste! He aquí, vuestra casa os es dejada desierta’. En Jerusalén vio Jesús un símbolo del mundo que había rechazado y despreciado su gracia. ¡Lloraba, oh corazón endurecido, por ti! Aún mientras Jesús vertía lágrimas sobre el monte, Jerusalén habría podido arrepentirse y escapar a su condenación. Por corto tiempo el Don de los cielos siguió aguardando su aceptación. Así también, oh corazón, Cristo te habla aún con acentos de amor” –El Discurso Maestro de Jesucristo, pág. 127.

PARA MEDITAR

Mateo 13:24-30; Mateo 13:47-50; Mateo 25:31-46.

“Tanto la parábola de la cizaña como la de la red enseñan claramente que no hay un tiempo en el cual todos los malos se volverán a Dios. El trigo y la cizaña crecen juntos hasta la cosecha. Los buenos y los malos peces son llevados juntamente a la orilla para efectuar una separación final.

“Además, estas parábolas enseñan que no habrá más tiempo de gracia después del juicio. Una vez concluida la obra del Evangelio, sigue inmediatamente la separación de los buenos y los malos, y el destino de cada clase de personas queda fijado para siempre” –Palabras de Vida del Gran Maestro, págs. 93, 94.