miércoles, 29 de enero de 2014

De la lucha la triunfo

“El pueblo de Dios –algunos en las celdas de las cárceles, otros escondidos en ignorados escondrijos de bosques y montañas– invoca aún la protección divina, mientras que por todas partes compañías de hombres armados, instigados por legiones de ángeles malos, se disponen a emprender la obra de muerte. Entonces, en la hora de supremo apuro, es cuando el Dios de Israel intervendrá para librar a sus escogidos. El Señor dice: ‘Vosotros tendréis canción, como en noche en que se celebra pascua; y alegría de corazón, como el que va… al monte de Jehová, al Fuerte de Israel. Y Jehová hará oír su voz potente, y hará ver el descender de su brazo, con furor de rostro, y llama de fuego consumidor; con dispersión, con avenida, y piedra de granizo’ (Isaías 30:29, 30)” –El Conflicto de los Siglos, pág. 693.

RESURRECCIÓN PARCIAL

1. Además de traer liberación a sus hijos probados, ¿qué generará la voz de Dios que se escucha durante la séptima plaga?

Daniel 12:1, 2 “Y en aquel tiempo se levantará Miguel, el gran Príncipe que está por los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue después que hubo gente hasta entonces; mas en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallaren escritos en el libro. Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua”.

Isaías 49:24, 25 “¿Será quitada la presa al valiente? ¿Libertaráse la cautividad legítima? Así empero dice Jehová: Cierto, la cautividad será quitada al valiente, y la presa del robusto será librada; y tu pleito yo lo pleitearé, y yo salvaré a tus hijos”.

“En rápida sucesión se produjeron señales y prodigios. Todo parecía haberse desquiciado. Cesaron de fluir los ríos. Aparecieron densas y tenebrosas nubes que entrechocaban unas con otras. Pero había un claro de persistente esplendor de donde salía la voz de Dios como el sonido de muchas aguas estremeciendo los cielos y la tierra. Sobrevino un tremendo terremoto. Abriéronse los sepulcros y los que habían muerto teniendo fe en el mensaje del tercer ángel y guardando el sábado se levantaron, glorificados, de sus polvorientos lechos para escuchar el pacto de paz que Dios iba a hacer con quienes habían observado su ley” –Primeros Escritos, pág. 285.

2. ¿Qué declarará Dios Padre a su pueblo y cuándo?

Marcos 13:32 “Empero de aquel día y de la hora, nadie sabe; ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre”.

“El firmamento se abría y cerraba en violenta conmoción. Las montañas se agitaban como cañas batidas por el viento, arrojando peñascos por todo el derredor. El mar hervía como una caldera y lanzaba piedras a la tierra. Al declarar Dios el día y la hora de la venida de Jesús y conferir el sempiterno pacto a su pueblo, pronunciaba una frase y se detenía mientras las palabras de la frase retumbaban por toda la tierra. El Israel de Dios permanecía con la mirada fija en lo alto, escuchando las palabras según iban saliendo de labios de Jehová y retumbaban por toda la tierra con el estruendo de horrísonos truenos. Era un espectáculo pavorosamente solemne. Al final de cada frase los santos exclamaban: ‘¡Gloria! ¡Aleluya!’. Estaban sus semblantes iluminados por la gloria de Dios, y refulgían como el rostro de Moisés, al bajar del Sinaí. Los malvados no podían mirarlos porque los ofuscaba el resplandor. Y cuando Dios derramó la sempiterna bendición sobre quienes le habían honrado santificando el sábado, resonó un potente grito de victoria sobre la bestia y su imagen” –Primeros Escritos, págs. 285, 286. [La cursiva es nuestra].

EL REGRESO DEL SEÑOR

3. ¿Cuál será el acontecimiento más grande de todos los tiempos que entonces tendrá su maravilloso cumplimiento?

Apocalipsis 19:11-16 “Y vi el cielo abierto: y he aquí un caballo blanco, y el que estaba sentado sobre él, era llamado Fiel y Verdadero, el cual con justicia juzga y pelea. Y sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno entendía sino Él mismo. Y estaba vestido de una ropa teñida en sangre, y su nombre es llamado EL VERBO DE DIOS. Y los ejércitos que están en el cielo le seguían en caballos blancos, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio. Y de su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las gentes. Y Él los regirá con vara de hierro; y pisa el lagar del vino del furor, y de la ira del Dios Todopoderoso. Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES”.

Lucas 21:27 “Y entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con potestad y majestad grande”.

“Pronto apareció la gran nube blanca sobre la que venía sentado el Hijo del hombre. Al vislumbrarse a la distancia, parecía muy pequeña. El ángel dijo que era la señal del Hijo del hombre. Cuando se acercó a la tierra, pudimos contemplar la excelsa gloria y majestad de Jesús al avanzar como vencedor. Una comitiva de santos ángeles ceñidos de brillantes coronas le escoltaban en su camino. No hay lenguaje capaz de describir la magnificencia esplendorosa del espectáculo. Se iba acercando la viviente nube de insuperable gloria y majestad, y pudimos contemplar claramente la hermosa persona de Jesús. No llevaba corona de espinas, sino que ceñía su frente santa una corona de gloria. Sobre sus vestidos y muslo aparecía escrito el título de Rey de reyes y Señor de señores. Su aspecto era tan brillante como el sol de mediodía; sus ojos como llama de fuego; y sus pies parecían de fino bronce. Resonaba su voz como un concierto armónico de instrumentos músicos. La tierra temblaba delante de Él; los cielos se apartaron como arrollado pergamino, y las montañas e islas se descuajaron de su asiento” –Primeros Escritos, pág. 286.

4. ¿Quiénes recibirán al Hijo de Dios en su segunda venida?

Apocalipsis 14:1 “Y miré, y he aquí, el Cordero estaba sobre el monte de Sión, y con Él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el Nombre de su Padre escrito en sus frentes”.

Isaías 25:9 “Y se dirá en aquel día: He aquí este es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; éste es Jehová a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salud”.

“‘He aquí, éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará;… nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación’ (Isaías 25:9).

“¡Jesús viene! Pero no para escuchar los ayes de la humanidad ni para oír la confesión de los pecados del pecador culpable, ni para dirigirle palabras de perdón; porque el caso de cada uno ya habrá sido decidido para vida o para muerte. Los que hayan vivido en pecado continuarán siendo pecadores para siempre. Los que hayan confesado sus pecados a Jesús en el santuario, que lo hayan hecho su amigo y hayan amado su venida, tendrán el perdón escrito por todos sus pecados, y después de haber purificado sus almas ‘mediante la obediencia a la verdad’, permanecerán puros y santos para siempre” –Exaltad a Jesús, pág. 373.

EL CASTIGO DE LOS IMPÍOS

5. ¿Qué pasa con los impíos a la venida de nuestro Salvador y Señor Jesucristo?

Apocalipsis 6:15-17 “Y los reyes de la tierra, y los príncipes, y los ricos, y los capitanes, y los fuertes, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes. Y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos de la cara de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero. Porque el gran día de su ira es venido, ¿y quién podrá estar firme?”.

2 Tesalonicenses 1:8, 9 “En llama de fuego, para dar el pago a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; Los cuales serán castigados de eterna perdición por la presencia del Señor, y por la gloria de su potencia”.

“Los que poco antes hubieran exterminado de la tierra a los fieles hijos de Dios, presenciaban ahora la gloria de Dios que sobre éstos reposaba. Y en medio de su terror, los impíos oían las voces de los santos que en gozosas estrofas decían: ‘He aquí, éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará” –Primeros Escritos, pág. 287.

“El Rey de reyes desciende en la nube, envuelto en llamas de fuego. El cielo se recoge como un libro que se enrolla, la tierra tiembla ante su presencia, y todo monte y toda isla se mueven de sus lugares. ‘Vendrá nuestro Dios, y no callará: fuego consumirá delante de él, y en derredor suyo habrá tempestad grande. Convocará a los cielos de arriba, y a la tierra, para juzgar a su pueblo’ (Salmo 50:3, 4)” –El Conflicto de los Siglos, pág. 699.

LA RESURRECCIÓN GENERAL DE LOS JUSTOS

6. ¿Qué otro extraordinario acontecimiento se lleva a cabo? ¿Qué rumbo emprenderán ahora los salvados junto a su Redentor?

1 Tesalonicenses 4:16, 17 “Porque el mismo Señor con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos, juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes a recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor”.

Juan 17:24 “Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, ellos estén también conmigo; para que vean mi gloria que me has dado; por cuanto me has amado desde antes de la constitución del mundo”.

“Entre las oscilaciones de la tierra, las llamaradas de los relámpagos y el fragor de los truenos, el Hijo de Dios llama a la vida a los santos dormidos. Dirige una mirada a las tumbas de los justos, y levantando luego las manos al cielo, exclama: ‘¡Despertaos, despertaos, despertaos, los que dormís en el polvo, y levantaos!’. Por toda la superficie de la tierra, los muertos oirán esa voz; y los que la oigan vivirán. Y toda la tierra repercutirá bajo las pisadas de la multitud extraordinaria de todas las naciones, tribus, lenguas y pueblos. De la prisión de la muerte sale revestida de gloria inmortal gritando: ‘¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?’ (1 Corintios 15:55). Y los justos vivos unen sus voces a las de los santos resucitados en prolongada y alegre aclamación de victoria” –El Conflicto de los Siglos, pág. 702.

EL CANTICO DE MOISÉS Y DEL CORDERO

7. Una vez redimidos, ¿cuál es el privilegio de los 144.000?

Apocalipsis 15:2, 3. “Y vi así como un mar de vidrio mezclado con fuego; y los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia, y su imagen, y su señal, y el número de su nombre, estar sobre el mar de vidrio, teniendo las arpas de Dios. Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos”.

¿Qué deseas hacer para que otros también anhelen formar parte de ese grupo?

“Delante del trono, sobre el mar de cristal, –ese mar de vidrio que parece revuelto con fuego por lo mucho que resplandece con la gloria de Dios– hállase reunida la compañía de los que salieron victoriosos ‘de la bestia, y de su imagen, y de su señal, y del número de su nombre’. Con el Cordero en el monte de Sión, ‘teniendo las arpas de Dios’, están en pie los ciento cuarenta y cuatro mil que fueron redimidos de entre los hombres; se oye una voz, como el estruendo de muchas aguas y como el estruendo de un gran trueno, ‘una voz de tañedores de arpas que tañían con sus arpas’. Cantan ‘un cántico nuevo’ delante del trono, un cántico que nadie podía aprender sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil. Es el cántico de Moisés y del Cordero, un canto de liberación. Ninguno sino los ciento cuarenta y cuatro mil pueden aprender aquel cántico, pues es el cántico de su experiencia, –una experiencia que ninguna otra compañía ha conocido jamás–. Son ‘éstos, los que siguen al Cordero por donde quiera que fuere’. Habiendo sido trasladados de la tierra, de entre los vivos, son contados por ‘primicias para Dios y para el Cordero’ (Apocalipsis 15:2, 3; 14:1-5)” –El Conflicto de los Siglos, págs. 706, 707.

LA GRAN MULTITUD GOZOSA Y TRIUNFANTE

8. Además de los 144.000, ¿qué sabemos acerca de los otros redimidos que gozarán de la vida y de la gloria de Dios?

Apocalipsis 7:9 “Después de estas cosas miré, y he aquí una gran compañía, la cual ninguno podía contar, de todas las gentes y linajes y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y palmas en sus manos”.

“Inmediatos al trono se encuentran los que fueron alguna vez celosos en la causa de Satanás, pero que, cual tizones arrancados del fuego, siguieron luego a su Salvador con profunda e intensa devoción. Vienen después los que perfeccionaron su carácter cristiano en medio de la mentira y de la incredulidad, los que honraron la ley de Dios cuando el mundo cristiano la declaró abolida, y los millones de todas las edades que fueron martirizados por su fe. Y más allá está la ‘grande muchedumbre, que nadie podía contar, de entre todas las naciones, y las tribus, y los pueblos, y las lenguas... de pie ante el trono y delante del Cordero, revestidos de ropas blancas, y teniendo palmas en sus manos’ (Apocalipsis 7:9, V.M.). Su lucha terminó; ganaron la victoria. Disputaron el premio de la carrera y lo alcanzaron. La palma que llevan en la mano es símbolo de su triunfo, la vestidura blanca, emblema de la justicia perfecta de Cristo que es ahora de ellos” –El Conflicto de los Siglos, pág. 723.

PARA MEDITAR

1 Corintios 1:18, 24; Tito 3:5-7; 1 Pedro 2:9, 10; Apocalipsis 1:5, 6.

“Se echará de ver que Aquel cuya sabiduría es infinita no hubiera podido idear otro plan para salvarnos que el del sacrificio de su Hijo. La compensación de este sacrificio es la dicha de poblar la tierra con seres rescatados, santos, felices e inmortales. El resultado de la lucha del Salvador contra las potestades de las tinieblas es la dicha de los redimidos, la cual contribuirá a la gloria de Dios por toda la eternidad. Y tal es el valor del alma, que el Padre está satisfecho con el precio pagado; y Cristo mismo, al considerar los resultados de su gran sacrificio, no lo está menos” –El Conflicto de los Siglos, pág. 710.

“Por la fe miremos el arco iris que rodea el trono,… es una seguridad que se da a cada alma humilde, contrita y creyente, de que su vida es una con Cristo,… La ira de Dios no caerá sobre una sola alma que busca refugio en Él. Dios mismo ha declarado: ‘Y veré la sangre, y pasaré de vosotros’ (Éxodo 12:13)” –Testimonios para los Ministros, pág. 157.

La séptima plaga y los impios

“Secándose los hombres a causa del temor y expectación de las cosas que sobrevendrán a la redondez de la tierra; porque las virtudes de los cielos serán conmovidas. Y entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con potestad y majestad grande” (Lucas 21:26, 27).

“Gloriosa será la liberación de los que lo han esperado pacientemente y cuyos nombres están escritos en el libro de la vida” –El Conflicto de los Siglos, pág. 692.

EL SÉPTIMO ÁNGEL DERRAMA SU COPA

1. ¿Qué gran voz saldrá del templo del cielo cuando el séptimo ángel derrame su copa? Mientras en el cielo se escucha esta gran voz, ¿qué pasará sobre la tierra?

Apocalipsis 16:17 “Y el séptimo ángel derramó su copa por el aire; y salió una gran voz del templo del cielo, del trono, diciendo: Hecho es”.

“Necesitamos estudiar el derramamiento de la séptima copa. Los poderes del mal no abandonarán el conflicto sin lucha” – ¡Maranata: el Señor Viene!, pág. 255.

“Es a media noche cuando Dios manifiesta su poder para librar a su pueblo. Sale el sol en todo su esplendor. Sucédense señales y prodigios con rapidez. Los malos contemplan la escena con terror y asombro, mientras los justos se deleitan en comprobar las señales de su liberación. La naturaleza entera parece trastornada. Los ríos dejan de correr. Nubes negras y pesadas se levantan y chocan unas con otras. En medio de los cielos conmovidos hay un espacio claro de gloria indescriptible, de donde baja la voz de Dios semejante al ruido de muchas aguas, diciendo: ‘¡Hecho está!’ ” –La Fe por la Cual Vivo, pág. 184.

EVENTOS EN LA NATURALEZA

2. ¿Qué otras cosas acontecen sobre la tierra durante la séptima plaga?

Apocalipsis 16:18 “Entonces fueron hechos relámpagos y voces y truenos; y hubo un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no fue jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra”.

“Las ciudades y las aldeas, sacudidas por el terremoto, yacían en ruinas. Las montañas, descuajadas de sus asientos, habían dejado grandes cavernas. Sobre toda la superficie de la tierra estaban esparcidos los desmochados peñascos que había lanzado el mar o se habían desprendido de la misma tierra. Corpulentos árboles desarraigados estaban tendidos por el suelo” –Primeros Escritos, págs. 289, 290.

3. ¿Quiénes hablaron, siglos antes, de estos eventos refiriéndose tanto al cielo como a la tierra?

Hageo 2:6 “Porque así dice Jehová de los ejércitos: ‘De aquí a poco aún haré yo temblar los cielos y la tierra, y la mar y la seca”.

Isaías 24:20 “Temblará la tierra vacilando como un borracho, y será removida como una choza; y agravaráse sobre ella su pecado, y caerá, y nunca más se levantará”.

Joel 3:16 “Y Jehová bramará desde Sión, y dará su voz desde Jerusalén, y temblarán los cielos y la tierra. Mas Jehová será la esperanza de su pueblo, y la fortaleza de los hijos de Israel”.

“Esa misma voz sacude los cielos y la tierra. Síguese un gran terremoto, ‘cual no fue jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra’ (Vers. 18). El firmamento parece abrirse y cerrarse” –El Conflicto de los Siglos, pág. 694.

“Aquel, cuya voz hizo entonces temblar la tierra, ha declarado: ‘Aun una vez, y yo conmoveré no solamente la tierra, mas aun el cielo’. La Escritura dice: ‘Jehová bramará desde lo alto, y desde la morada de su santidad dará su voz’, ‘y temblarán los cielos y la tierra’. En aquel gran día que se acerca, el cielo mismo se apartará ‘como un libro que es envuelto’. Y todo monte y toda isla se moverán de su sitio. ‘Temblará la tierra vacilando como un borracho, y será removida como una choza; y agravaráse sobre ella su pecado, y caerá, y nunca más se levantará’ (Hebreos 12:26; Jeremías 25:30; Joel 3:16; Apocalipsis 6:14; Isaías 24:20)” –Patriarcas y Profetas, pág. 353.

BABILONIA RECIBE EL CÁLIZ

4. ¿Sobre quién caerá la ira de Dios sin misericordia?

Apocalipsis 16:19 “Y la gran ciudad fue partida en tres partes, y las ciudades de las naciones cayeron; y la gran Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del furor de su ira”.

“La gloria del trono de Dios parece cruzar la atmósfera. Los montes son movidos como una caña al soplo del viento, y las rocas quebrantadas se esparcen por todos lados. Se oye un estruendo como de cercana tempestad. El mar es azotado con furor. Se oye el silbido del huracán, como voz de demonios en misión de destrucción. Toda la tierra se alborota e hincha como las olas del mar. Su superficie se raja. Sus mismos fundamentos parecen ceder. Se hunden cordilleras. Desaparecen islas habitadas. Los puertos marítimos que se volvieron como Sodoma por su corrupción, son tragados por las enfurecidas olas. ‘La grande Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del furor de su ira’ ” –El Conflicto de los Siglos, págs. 694, 695.

CAÍDA DE GRANIZO

5. ¿Con qué otro evento concluirán los castigos de las sietes plagas?

Apocalipsis 16:20, 21 “Y toda isla huyó, y los montes no fueron hallados. Y cayó del cielo sobre los hombres un grande granizo como del peso de un talento, y los hombres blasfemaron a Dios por la plaga del granizo; porque su plaga fue muy grande.

“El revelador describe la destrucción que se producirá cuando salga ‘una grande voz del templo del cielo, del trono, diciendo: ‘Hecho es’. Dice él: ‘Y cayó del cielo sobre los hombres un grande granizo como del peso de un talento’ (Apocalipsis 16:17, 21)” –Patriarcas y Profetas, pág. 544.

“Pedrisco grande, cada piedra, ‘como del peso de un talento’ (Vers. 21), hace su obra de destrucción. Las más soberbias ciudades de la tierra son arrasadas. Los palacios suntuosos en que los magnates han malgastado sus riquezas en provecho de su gloria personal, caen en ruinas ante su vista. Los muros de las cárceles se parten de arriba abajo, y son libertados los hijos de Dios que habían sido apresados por su fe” –El Conflicto de los Siglos, pág. 695.

TEMOR Y EXPECTACIÓN

6. ¿En qué estado de ánimo se encontrarán entonces los habitantes de la tierra?

Hageo 2:7 primera parte “Y haré temblar a todas las gentes…”

Lucas 21:26 “Secándose los hombres a causa del temor y expectación de las cosas que sobrevendrán a la redondez de la tierra; porque las virtudes de los cielos serán conmovidas”.

“Juan también fue testigo de esta notable revelación. Vio el mar y las ondas rugientes, y los corazones de los hombres desfalleciendo de temor. Observó la tierra que se sacudía, las montañas transportadas al medio del mar (lo que ocurre literalmente), las aguas que rugían agitadas y las montañas sacudidas por las olas. Se le mostraron las plagas, las pestilencias, el hambre y la muerte mientras llevaban a cabo su terrible misión” –Testimonios para los Ministros, págs. 445, 446.

7. ¿Qué muestra Dios Padre a todos los impíos?

Salmo 50:6 “Y denunciarán los cielos su justicia, porque Dios es el juez”.

Salmo 119:142 “Tu justicia es justicia eterna, y tu ley la verdad”.

“Mientras estas palabras de santa confianza se elevan hacia Dios, las nubes se retiran, y el cielo estrellado brilla con esplendor indescriptible en contraste con el firmamento negro y severo en ambos lados… Entonces aparece en el cielo una mano que sostiene dos tablas de piedra puestas una sobre otra. El profeta dice: ‘Denunciarán los cielos su justicia; porque Dios es el juez’ (Salmo 50:6). Esta ley santa, justicia de Dios, que entre truenos y llamas fue proclamada desde el Sinaícomo guía de la vida, se revela ahora a los hombres como norma del juicio. La mano abre las tablas en las cuales se ven los preceptos del Decálogo inscritos como con letras de fuego. Las palabras son tan distintas que todos pueden leerlas. La memoria se despierta, las tinieblas de la superstición y de la herejía desaparecen de todos los espíritus, y las diez palabras de Dios, breves, inteligibles y llenas de autoridad, se presentan a la vista de todos los habitantes de la tierra” –El Conflicto de los Siglos, pág. 697.

PARA MEDITAR

Isaías 33:14; Job 40:11, 12; Salmos 7:11; 94:2; 119:21.

“Una sola transgresión de la ley de Dios, aun el detalle más pequeño, es pecado. Si no se ejecutaba la penalidad sobre ese pecado ello representaría un crimen en la administración divina. Dios es Juez, el Vengador de la justicia, lo que constituye el fundamento de su trono. Él no puede eliminar su ley. No puede quitarle el más pequeño de sus detalles a fin de enfrentar y perdonar el pecado. La rectitud, la justicia y la excelencia moral de la ley deben ser mantenidas y vindicadas delante del universo celestial y de los mundos no caídos” –Alza tus Ojos, pág. 376.

“Pero en medio de la tempestad de los castigos divinos, los hijos de Dios no tendrán ningún motivo para temer. ‘Jehová será la esperanza de su pueblo, y la fortaleza de los hijos de Israel’. El día que traerá terror y destrucción para los transgresores de la ley de Dios, para los obedientes significará ‘gozo inefable y glorificado’ ” –Patriarcas y Profetas, págs. 354, 355.

El escenario de la sexta plaga

“Aunque los enemigos los arrojen a la cárcel, las paredes de los calabozos no pueden interceptar la comunicación entre sus almas y Cristo. Aquel que conoce todas sus debilidades, que ve todas sus pruebas, está por encima de todos los poderes de la tierra; y acudirán ángeles a sus celdas solitarias, trayéndoles luz y paz del cielo. La prisión se volverá palacio, pues allí moran los que tienen mucha fe, y los lóbregos muros serán alumbrados con luz celestial como cuando Pablo y Silas oraron y alabaron a Dios a medianoche en el calabozo de Filipos” –El Conflicto de los Siglos, pág. 685.

PRIMEROS EFECTOS DE LA SEXTA PLAGA

1. ¿Qué pasará cuando el sexto ángel derrame su copa?

Apocalipsis 16:12 “Y el sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Éufrates; y el agua de él se secó, para que fuese preparado el camino de los reyes del Oriente”.

¿Qué potencia es representada por medio del río Éufrates?

“¿Qué es el gran río Éufrates, sobre el cual se derrama esta copa? Algunos opinan que es el río literal, que corre en Asia. Otros, que es un símbolo de la nación que ocupa el territorio por el cual fluye dicho río [Turquía]. Esta última opinión es preferible por muchas razones…

“Con referencia a este último texto [Apocalipsis 16:12], todos deben conceder que el Éufrates simboliza la potencia turca” –Urias Smith, La Profecías de Daniel y el Apocalipsis, tomo II, Apocalipsis, págs. 317, 318.

2. ¿Debe considerarse aquí el secamiento del río Éufrates en forma literal o figurativa? ¿Qué representa el “agua” cuando la palabra es usada en sentido simbólico?

Apocalipsis 17:15 “Y él me dice: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos y muchedumbres y naciones y lenguas”.

“Con todas estas objeciones contra la posibilidad de considerar aquí el Éufrates como río literal, debe entenderse figurativamente ese nombre como símbolo de la potencia que, al comenzar este secamiento posea el territorio regado por aquel río. Todos concuerdan en que esta potencia fue Turquía. De ahí que podemos buscar el cumplimiento de las especificaciones de esta profecía en algo que afecte definitivamente a la nación turca.

“El río es usado así como símbolo…

“El secamiento del río sería, pues, la disminución del poderío turco, la reducción gradual de sus fronteras. Esto es lo que ha sucedido realmente…

“Durante siglos los territorio de Palestina y del Eufrates han estado bajo el dominio de gobernantes mahometanos, responsables ante la nación turca. Es, por lo tanto, lógico creer que Turquía llegará a su fin antes de que los reyes de la tierra hagan desembocar sus ejércitos en aquel territorio. El fin de Turquía prepara el terreno para la batalla del Armagedón” –Urias Smith, Las Profecías de Daniel y el Apocalipsis, tomo II, págs. 318, 323.

ESPÍRITUS INMUNDOS ENTRARÁN EN ACCIÓN

3. ¿Qué otras entidades operan en el escenario mundial durante los acontecimientos de la sexta plaga?

Apocalipsis 16:13 “Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas”.

“Juan describe en el Apocalipsis la unidad de los que viven en la tierra y que invalidan la ley de Dios. ‘Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia. Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque Él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con Él son llamados y elegidos y fieles’ (Apocalipsis 17:13, 14). ‘Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas’ (Apocalipsis 16:13)” –Mensajes Selectos, tomo 3, pág. 484.

4. ¿Qué intento engañador y desastroso persiguen al ir por el mundo a los reyes de toda la tierra?

Apocalipsis 16:14 “Porque son espíritus de demonios, que hacen señales, para ir a los reyes de la tierra en todo el mundo, para congregarlos para la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso”.

“El origen de estos espíritus denota que obrarán en tres grandes divisiones religiosas de la humanidad, que son representadas por el dragón, la bestia y el falso profeta, es decir el paganismo, el catolicismo romano y el protestantismo apóstata” –Urias Smith, Las Profecías de Daniel y el Apocalipsis, tomo II, Apocalipsis, pág. 324.

“Los espíritus de los demonios irán en busca de los reyes de la tierra y por todo el mundo para aprisionar a los hombres con engaños e inducirlos a que se unan a Satanás en su última lucha contra el gobierno de Dios. Mediante estos agentes, tanto los príncipes como los súbditos serán engañados. Surgirán entes que se darán por el mismo Cristo y reclamarán los títulos y el culto que pertenecen al Redentor del mundo. Harán curaciones milagrosas y asegurarán haber recibido del cielo revelaciones contrarias al testimonio de las Sagradas Escrituras” –El Conflicto de los Siglos, págs. 681, 682.

INTERVENCIÓN DE DIOS EN FAVOR DE SU PUEBLO

5. ¿Dónde se reunirán las fuerzas del mal con el intento de dar cumplimento a sus obras destructoras?

Apocalipsis 16:16 “Y los congregó en el lugar que en hebreo se llama Armagedón”.

Joel 3:2, 9-12 primera parte. “Juntaré todas las gentes, y harélas descender al valle de Josafat, y allí entraré en juicio con ellos a causa de mi pueblo, y de Israel mi heredad, a los cuales esparcieron entre las naciones, y partieron mi tierra… Pregonad esto entre las gentes, proclamad guerra, despertad a los valientes, lléguense, vengan todos los hombres de guerra. Haced espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces, diga el flaco: Fuerte soy. Juntaos y venid, gentes todas de alrededor, y congregaos; haz venir allí, oh Jehová, a tus fuertes. Las gentes se despierten, y suban al valle de Josafat…”.

“Los poderes del mal no abandonarán el conflicto sin lucha. Pero la Providencia tiene una parte que realizar en la batalla del Armagedón. Cuando la tierra sea iluminada con la gloria del ángel de Apocalipsis 18, los elementos religiosos, buenos y malos, despertarán de su somnolencia y los ejércitos del Dios viviente tomarán el campo” – ¡Maranata: el Señor Viene!, pág. 255.

“Juan también fue testigo de las terribles escenas que acontecerán como señales de la venida de Cristo. Vio ejércitos que se reunían para la batalla y el corazón de los hombres desfalleciendo de temor” –Cristo Triunfante, pág. 318.

6. ¿Dejará el Señor que los impíos realicen sus planes de destrucción y de oposición a la verdad y a su pueblo?

Joel 3:12 segunda parte, 14 “allí me sentaré para juzgar a todas las gentes de alrededor…  Muchos pueblos en el valle de la decisión; porque cercano está el día de Jehová en el valle de la decisión”.

¿Qué está profetizado para el momento más difícil?

Apocalipsis 16:15 primera parte “He aquí, yo vengo como ladrón…”.

“Los juicios de Dios caerán sobre los que traten de oprimir y aniquilar a su pueblo. Su paciencia para con los impíos da a éstos alas en sus transgresiones, pero su castigo no será menos seguro ni terrible por mucho que haya tardado en venir. ‘Jehová se levantará como en el monte Perasim, y se indignará como en el valle de Gabaón; para hacer su obra, su obra extraña, y para ejecutar su acto, su acto extraño’ (Isaías 28: 21 VM). Para nuestro Dios misericordioso la tarea de castigar resulta extraña. ‘Vivo yo, dice el Señor Jehová, que no quiero la muerte del impío’ (Ezequiel 33:11). El Señor es ‘compasivo y clemente, lento en iras y grande en misericordia y en fidelidad,… que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado’. Sin embargo ‘visita la iniquidad de los padres sobre los hijos, y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y hasta la cuarta generación’. ‘¡Jehová es lento en iras y grande en poder, y de ningún modo tendrá por inocente al rebelde!’ (Éxodo 34:6, 7; Nahúm 1:3, V.M.). Él vindicará con terribles manifestaciones la dignidad de su ley pisoteada. Puede juzgarse de cuán severa ha de ser la retribución que espera a los culpables, por la repugnancia que tiene el Señor para hacer justicia” –El Conflicto de los Siglos, pág. 685.

7. Ante una situación tan compleja ¿qué bienaventuranza tienen los hijos de Dios que viven en esta época?

Apocalipsis 16:15 segunda parte “Bienaventurado el que vela, y guarda sus vestiduras, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza”.

“Después de la descripción de Juan en Apocalipsis 16 sobre ese poder hacedor de milagros que iba a reunir al mundo para el último gran conflicto, se dejan los símbolos y una vez más la voz de la trompeta da un sonido certero: ‘He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo y vean su vergüenza’ (Apocalipsis 16:15)” –Eventos de los Últimos Días, pág. 253.

PARA MEDITAR

Habacuc 3:17-19; Salmo 121:1-8; Isaías 33:14-16.

“¿Se olvidó [el Señor] de José cuando estaba rodeado de idólatras en Egipto? ¿O de Elías cuando el juramento de Jezabel le amenazaba con la suerte de los profetas de Baal? ¿Se olvidó de Jeremías en el obscuro y húmedo pozo en donde había sido echado? ¿Se olvidó acaso de los tres jóvenes en el horno ardiente o de Daniel en el foso de los leones?…

“Sólo los que hayan estudiado diligentemente las Escrituras y hayan recibido el amor de la verdad en sus corazones, serán protegidos de los poderosos engaños que cautivarán al mundo. Merced al testimonio bíblico descubrirán al engañador bajo su disfraz. El tiempo de prueba llegará para todos. Por medio de la criba de la tentación se reconocerá a los verdaderos cristianos. ¿Se sienten los hijos de Dios actualmente bastante firmes en la Palabra divina para no ceder al testimonio de sus sentidos? ¿Se atendrán ellos en semejante crisis a la Biblia y a la Biblia sola? Si ello le resulta posible, Satanás les impedirá que logren la preparación necesaria para estar firmes en aquel día” –El Conflicto de los Siglos, págs. 684, 683.